sábado, 31 de diciembre de 2011

3 canciones para despedir el 2011

Hoy, día en que termina este 2011, lo quiero hacer con tres canciones que aparecieron en discos que se publicaron a lo largo del año. Posiblemente no serán las mejores, serán las mas obvias, tiran hacia la vertiente mas pop e incluso se podría decir que están cortadas por el mismo patrón, pero a mi me han gustado mucho.

Weekend” Smith Westerns
Esta canción fue incluida en el segundo LP de la banda “Dye it blonde”. No han inventado nada nuevo pero lo que hacen lo hacen bien, pop lleno de vitalidad y energía.


"Heart in Your Heartbreak" The Pains of Being Pure at Heart
Los Neoyorkinos han vuelto con un disco más luminoso, quizá un poco inferior a su debut, pero con caramelos y temas tan redondos como este.


Honey Bunny” Girls
Otros que han puesto en circulación su segundo LP en 2011. Cuando escuchas el tema que abre el álbum de los de San Francisco te preparas, te acomodas porque sabes que seguramente detrás hay un gran disco.

viernes, 23 de diciembre de 2011

Listas, clasificaciones, lo mejor del año

Al llegar estas fechas todos los medios se lanzan a recordar lo más destacado del año. La prensa musical no podía ser menos y nos ilumina con los que a su juicio han sido los mejores discos de los últimos doce meses. No soy muy fanático de estas clasificaciones pero las veo útiles para hacerme una idea global y para darme cuenta de los discos que me he perdido a lo largo de este tiempo. Eso si, hay que tener en cuenta de que pie cojea cada revista para tener las ideas algo claras.

NME's
1 PJ Harvey – “Let England Shake”
2 Metronomy – “The English Riviera”
3 The Horrors – “Skying”
4 Wild Beasts – “Smother”
5 Kurt Vile – “Smoke Ring For My Halo”
6 Arctic Monkeys – “Suck It And See”
7 St Vincent – “Strange Mercy”
8 Katy B - “On A Mission”
9 Tune-Ards – “Whokill”
10 Wu Lyf – “Go Tell Fire To The Mountain”

Pitchfork
1 Bon Iver – “Bon Iver”
2 Destroyer – “Kaputt”
3 M83 – “Hurry Up, We're Dreaming”
4 PJ Harvey – “Let England Shake”
5 Girls – “Father, Son, Holy Ghost”
6 Oneohtrix Point Never – “Replica”
7 tUnE-yArDs – “w h o k i l l”
8 Drake – “Take Care”
9 Real Estate – “Days”
10 The Weeknd – “House of Balloons”

Mondosonoro
Internacional
1 PJ Harvey – “Let England Shake”
2 Bon Iver – “Bon Iver”
3 Girls – “Father, Son, Holy Ghost”
4 The Horrors – “Skying”
5 M83 – “Hurry Up, We're Dreaming“
6 Arctic Monkeys – “Suck It And See”
7 The Vaccines – “What Did You Expect From The Vaccines?”
8 Destroyer – “Kaputt”
9 The Drums – “Portamento”
10 Wild Beasts – “Smother”

Nacional
1 El columpio asesino - “Diamantes”
2 Manel - “10 milles per veure una bona armadura”
3 Bigott - “The Orinal Soundtrack”
4 Antonia Font – “Lamparetes”
5 Manos de topo - “Escapar con el anticiclón... y volver con la boca roja”

Rockdelux
Internacional
1 PJ Harvey – “Let England Shake”
2 James Blake – “James Blake”
3 Bon Iver – “Bon Iver”
4 Gang Gang Dance – “Eye Contact”
5 Fucked Up – “David comes to life”
6 The Caretaker - “An empty bliss beyond this world”
7 Tom Waits – “Bad as me”
8 Destroyer – “Kaputt”
9 Zomby – “Dedication”
10 Fleet Foxes – “Helplessness Blues”

Nacional
1 Lisabö – “Animalia lotsatuen putzua”
2 Nacho Vegas – “La zona sucia”
3 Antonia Font – “Lamparetes”
4 Christina Rosenvinge – “La joven dolores”
5 Fernando Alfaro – “La vida es extraña y rara”

Por lo visto parece que la clara ganadora ha sido PJ Harvey

jueves, 15 de diciembre de 2011

Hasta la Cola de Caballo por la Senda de los Cazadores

Voy a recuperar otra excursión que hicimos hace algún tiempo para ir rellenado este blog.

Últimamente cuando alguien me pregunta cómo ir a la Cola de Caballo en Ordesa, le recomiendo, si esta medianamente en forma, que llegue hasta ella por la Senda de los Cazadores que me parece un recorrido algo más bonito, si cabe, que el camino tradicional.

Partiendo de la pradera de Ordesa, lugar donde deja el autobús, se sigue por la margen derecha del rio Arazas, cruzas el primer puente y un poco más adelante siguiendo esa dirección comienza la ascensión, está todo muy bien indicado hay carteles por todo el parque.

Durante casi dos horas vas ganando altura, unos 600 metros, siguiendo los constantes zigzags del camino hasta llegar al mirador de Calcilarruego desde donde se aprecian unas fabulosas vistas, es sin duda el primer premio de este recorrido.

Mirador de Calcilarruego
Circo de Cotatuero
Desde aquí y sin perder altura sigues unos kilómetros (si no recuerdo mal unos 6) por la denominada Faja Pelay, el camino es un recorrido panorámico sobre el valle en el que te das cuenta de la inmensidad y enorme belleza del lugar, cualquier lugar donde fijes la vista merece ser recordado. Desde la altura se divisa claramente la pista habitual que discurre por el fondo del valle y al fondo, como siempre, presidiendo el lugar el Monte Perdido. 
Caminado por la Faja Pelay
Nuestro objetivo esta cerca
En la famosa Cola de Caballo
De regreso por la pista tradicional
Al cabo de un rato comienzas un breve descenso que te deja en el Circo de Soaso justo en un lateral de la famosa cascada que como casi siempre está repleta de personal disfrutando de esta maravilla de la naturaleza. La vuelta la realizamos por la pista clásica en la que nos paramos a ver las gradas de Soaso y la Cascada del Estrecho que en esta época del año se encuentran en su esplendor.

Gradas de Soaso
Cascada del Estrecho
Recorrido aconsejable para las primeras excursiones de primavera pero hay que asegurarse que no hay nieve ya que con ella puede ser peligroso.

Track de la ruta

viernes, 2 de diciembre de 2011

El viejo rockero

Como cada mañana Juan se levanta temprano, instintivamente sus pasos se encaminan hacia la estantería en la que tiene perfectamente ordenados sus viejos discos, busca un poco y coge uno, hoy el azar ha querido que el elegido sea “Ziggy Stardust” de David Bowie. Lo saca de su funda, coloca el vinilo en el plato del giradiscos, se pone sus cascos inalámbricos para no molestar a su familia y presiona el play para a continuación dirigirse a la cocina donde se prepara un café con leche y se come unas madalenas. El cálido sonido que produce la aguja al acariciar los surcos del disco penetra en sus oídos, curtidos en mil y un conciertos, para terminar de despertar su cerebro del letargo nocturno.

Continua con su ritual de lo habitual, se lava la cara y recoge en una coleta su larga melena, en la que ya domina el tono grisáceo. Se pone unos pantalones vaqueros y de entre la decena de camisetas negras que tiene se enfunda la de sus queridos Ramones. Hoy hace buena temperatura por lo que decide dejar colgada en el armario la chupa de cuero. Antes de salir de casa no se olvida de coger su iPod, no le quedó más remedio que pasarse a las nuevas tecnologías cuando hace un par de años su flamante e inseparable walkman pasó a mejor vida tras una indigestión de casetes. Busca un disco entre los miles que caben en el aparatito, escoge “Zuma” de Neil Young y mientras suenan los primeros acordes de “Don’t cry no tears” sale de casa para ir a trabajar.


Juan trabaja en una cadena de montaje, allí lamentablemente para él no puede escuchar música, el volumen brutal de las maquinas no lo hace aconsejable y en consecuencia debe llevar protecciones auditivas. Durante ocho horas tiene que soportar unos ritmos menos apetecibles, aquí el tiempo no lo marca la batería sino el infernal tic tac del reloj, las diabólicas producciones y sobre todo la enorme codicia de la multinacional.

Cuando termina su jornada se sienta exhausto en el autobús que le devolverá a casa, nervioso como un yonki sin su dosis, saca de nuevo su cajita musical para hacer sonar a Bonnie ‘Price’ Billy.

Al llegar a su hogar le está esperando Pilar, su mujer. Se conocieron cuando rondaban la mitad de la veintena de años, ella logro que Juan sentara la cabeza y se diese cuenta que había vida más allá de los amigos, las cervezas y el rock. Desde que los presento un amigo común pronto se dio cuenta que ella tenía las cualidades que buscaba en su pareja ideal: inteligente, alegre, amante de la cultura y la naturaleza. Al poco tiempo eran amigos, enseguida pasaron a ser novios y ahora son una pareja inseparable. Entre los dos preparan la mesa para comer, antes de sentarse pone otro disco. La poesía de las canciones de Leonard Cohen crea un amigable ambiente para la comida y la conversación. Cuando terminan Pilar debe irse, trabaja en horario partido de dependienta en unos grandes almacenes. Juan recoge la cocina y hace unas cuantas tareas domésticas.

Al termina se sienta un rato a descansar, conecta su ordenador portátil lanza iTunes para escuchar otro disco y comienza a mirar las páginas de los periódicos para informarse de la actualidad, luego pasa a las webs de contenidos musicales donde busca noticias sobre sus grupos y artistas favoritos y sobre todo mira por si anuncian algún concierto interesante. Por su ciudad han pasado grandes grupos y artistas como Bruce Springsteen, Metallica, The Cure, Bob Dylan, Lou Reed, Los Rolling Stones, James Brown, Willy Deville, R.E.M., Milles Davis, The Who, Oasis y un sinfín más que ahora no puede recordar. Pero hace tiempo que salvo productos comerciales de dudosa calidad ya nadie se detiene alli para actuar y cada vez que Juan quiere ver un buen concierto debe desplazarse a otras ciudades.

Al cabo de un rato llegan sus hijos adolescentes Rosendo y Patti, como veis les puso el nombre de alguno de sus ídolos musicales. Desde que eran pequeños Juan intento trasmitirles el gusto por lo que él considera que es buena música pero obviamente fracaso. La televisión, los amigos del colegio y las radio formulas encarrilaron en otra dirección los gustos de los muchachos. A Rosendo le encanta Shakira, Bisbal y la música electrónica, por su parte Patti piensa que Lady Ga Ga es “lo más”. Aun que el padre intenta conversar un rato e interesarse por los asuntos de sus hijos, la insolencia de la juventud que les hace pensar que su padre es un carca y la cantidad de deberes que traen hacen que los chavales enseguida “pasen” de su progenitor y se encierren en su cuarto.

Ante la pasividad de sus cachorros nuestro protagonista se dirige a una habitación contigua donde lo primero que llama la atención al entrar es una enorme bola de discoteca colgando del techo. La paredes de aquel cuarto están llenas de estanterías repletas de disco, cd’s, libros y revistas. En una de ellas además está el equipo de alta fidelidad que saca de todos esos discos los sonidos que llevan grabados. También se puede apreciar que sobre el suelo hay una maraña de cables que van a parar a un pequeño amplificador y en un lateral sobre un soporte se pueden ver un par de guitarras eléctricas, es lo único que conserva de cuando Juan era una estrella local del Rock’n Roll . Los Red Noise se llamaba su grupo, tocaron en su ciudad en todo local que tuviera un escenario, grabaron una maqueta e incluso estuvieron a punto de editar un disco, pero al final no pudo ser, las discográficas dijeron que no hacían el tipo de música que el público demandaba, y con el tiempo cada uno de los miembros del grupo emprendió su vida. Marcos el bajista empezó a trabajar en una caja de ahorros y ahora es director de una sucursal. Javier el batería lleva una pequeña empresa familiar de fontanería, el único que sigue tocando es Julián, el otro guitarrista, que se enrolo con otros colegas en un grupo de blues y tocan versiones de B.B. King, Muddy Waters, Stevie Ray Vaughan. Esa habitación es su pequeño santuario se podría hasta decir que es como su máquina del tiempo. Toma su Les Paul, a la que se le puede ver el deterioro típico de miles de horas de ensayos y conciertos, la enchufa, coge una partitura. Hoy es Highway Star de los Deep Purple, intentara emular a Ritchie Blackmore. Pone la canción original y comienza a tocar encimar, sus dedos se mueven con soltura sobre el mástil, comienza a notar como si la guitarra y el fuesen uno, saca de ella los sonidos que realmente necesita, se siente poderoso, lleno de energía y vitalidad, se siente joven de nuevo.


Una ve más la ha vuelto a bordar, cuando termina y aun con la adrenalina por las nubes mira su reloj y ve que es demasiado tarde, hoy es jueves y como todos los jueves desde hace un montón de años tiene una cita con su amigo Roberto, bueno en principio quedaban todos los amigos pero con el paso del tiempo, el distanciamiento y los quehaceres diarios han ido dejando solos a estos dos irreductibles.

Quedan en el Drugstore, el garito que frecuentaban en sus tiempos mozos. Obviamente ya no es el mismo, de primeras el golpe en el pecho que notabas al entrar debido a la cargada atmosfera, mezcla del humo de miles de cigarrillos, efluvios etílicos y concentración humana quedo atrás en gran parte por la ley antitabaco. Tampoco hay que entrar y pegarse un buen rato saludando a toda la “peña” ya que salvo tres almas descarriadas y cuatro chavales, que se saltan las clases de la vecina universidad para jugar al mus, apenas nadie entra en el garito. El suelo está relativamente limpio, ya no queda rastro del barrillo que se formaba con la cerveza y el calimocho que caían en combate. Se echa en falta el futbolín en el que semana tras semana Juan y su colega Andrés se proclamaban “campeones mundiales”, hoy ha dejado paso a una diana para dardos. Si las paredes de aquel tugurio pudiesen hablar seguramente os contarían como Juan y su amigos cimentaron su gran amistad en aquel lugar, los cientos de juergas que se corrieron allí, las decenas de veces que discutieron, se reconciliaron y como ligaban con la mayoría de las chicas que eran asiduas del bar, sobre todo nuestro apuesto Juan, casi todas las chicas probaron sus labios y las más atrevidas incluso alguna otra cosa en el asiento de atrás de su viejo Seat 127 segunda mano que adquirió al cumplir la mayoría de edad con los ahorros de sus primeros sueldos. Lo único que queda de aquellos tiempos en el Drugstore son los descoloridos posters de Hendrix, Kiss, AC/DC y los Gun’s and Roses. Bueno, eso y Chema la persona que regenta el garito. Con el trascurrir de los años Chema ha ganado kilos a la misma velocidad que ha perdido pelos en la cabeza, al verlo en la actualidad nadie podría pensar que tras esa oronda figura y esa brillante calva en su juventud ondeaba una rizada cabellera al ritmo de la música mientras servía litronas de cerveza y encandilaba a las niñas con su verbo ágil.

Chema siempre había tenido muy buen gusto pinchado, había ido adaptándose a las tendencias musicales del momento para sorprender y no cansar a la clientela. Desde principio de los ochenta aquellos enormes y destartalados bafles escupían en forma de decibelios lo mejor del rock patrio, el refinado pop británico, el heavy más contundente, el mal llamado (por algunos) rock alternativo, los clásicos de los 60 y 70, el nacimiento del grunge y un sinfín de estilos de los que uno no alcanza a recordar. En la actualidad suenan Arcade Fire, Franz Ferdinand, Micah P. Himson, Drive by Truckers o Wilco.



En aquel familiar ambiente Juan y Roberto conversan un rato mientras se toman unas cervezas. No les hace falta hablar mucho sobre sus cosas ya que con una simple mirada saben cómo está el otro, como hombres que son están en un nivel superior de comunicación y no tienen que mantener una larga tertulia de cosas intranscendentales. Después de un par de botellines de Ambar se despiden y se emplazan en el mismo lugar y a la misma hora la semana que viene.

De regreso a casa, por fin, puede disfrutar de un rato de toda su familia en la cena, para Juan este es el mejor momento de cada día, estar con los que más quiere, como dice el anuncio, no tiene precio. Esta vez no pone nada de música de fondo ya que sabe que sino Rosendo al día siguiente le pondrá David Guetta y eso es algo que va más allá de los límites que puede soportar un ser humano. Antes de echarse a dormir Juan escucha “Bad as me” el último disco del día Tom Waits mientras intenta terminar el libro que tiene en su mesilla desde hace un mes.

Cuando se acuesta, agotado tras el duro día, el viejo rockero todavía sigue pensando que empuñando una guitarra y tocando una buena canción se puede cambiar el mundo, seguramente en el trascurso de la noche volverá a soñar otra vez que se sube a un escenario con los Red Noise y con su música hace feliz a cientos de personas.

domingo, 13 de noviembre de 2011

Viaje al pasado del pirineo, Ainielle

De la multitud de pueblos que tristemente han quedado abandonados en el pirineo, Ainielle es quizá uno de los más emblemáticos. Parece imposible nombrar esta localidad sin citar la novela de Julio Llamazares “La lluvia amarilla” que recupero del olvido a esta y otras poblaciones que por distintos motivos quedaron huérfanas de habitantes.

Hasta lo que queda de esta localidad que se resiste a ser olvidada nos acercamos hace un tiempo en una sencilla y atractiva excursión.

Vista de Susin, pueblo con un solo habitante
Saliendo del núcleo urbano de Olivan, en pleno Serrablo, tomas un camino que enseguida te hace girar a la izquierda para ganar metros e ir a media altura atravesando barrancos y disfrutando de las vistas. Al cabo de una hora aproximadamente llegas a Berbusa otro pueblo abandonado. El camino discurre entre la vegetación por lo que fueron sus calles. Sin perder la senda al cabo de unos kilómetros alcanzas otro cartel que te indica la dirección a Ainielle, en este punto también se puede bajar a una pista forestal que tomaremos a nuestro regreso.


Mar entre las Aliagas
Continuamos mientras el camino va girando sobre una loma a nuestra izquierda, vamos atravesando lo que en tiempos supongo que serían tierras de cultivo. A lo lejos entre el bosque ya se puede apreciar las ruinas de Ainielle. Al llegar y ver los restos de las antiguas edificaciones te das cuenta de lo duro que debía ser la vida aquí en el pasado, casi aislados y sin ninguna carretera que les comunicase con el valle. Lo que para nosotros fue una excursión, en definitiva algo recreativo, para sus habitantes era el día a día. En algunos momentos, y casi con pena, casi logras entender por qué han quedado abandonados muchos de estos pueblos.

Ainielle casi oculta por la vegetación
Restos de una edificación
El viejo molino
Para completar nuestra caminata bajamos al viejo molino que se encuentra a 15 minutos del centro de Ainielle.

Track de la ruta

martes, 1 de noviembre de 2011

PJ 20

No suelo comprarme DVD musicales porque al final los veo una vez y se quedan almacenando polvo en la estantería pero el otro día pase por caja y adquirí el documental que con motivo de los veinte años de carrera han publicado Pearl Jam. Fue un ataque nostálgico ya que la banda de Seattle sin duda ha sido y es uno de mis grupos favoritos pese a que en los últimos años la calidad de sus discos ha descendido, algo normal si tenemos en cuenta lo alto que dejaron el listón a principio de los 90.

El documental, visualmente muy bien tratado, hará las delicias del fan más acérrimo. Pero para mi gusto adolece de un par de cosas.

1º Intentar resumir veinte años en dos horas, sé que es difícil pero te cuenta con bastante detalle los inicios y pasa casi de puntilla por sus últimos tiempos. Aunque también es cierto que la mayoría de las cosas importantes para la banda pasaron sus primeros diez años de existencia y desde entonces da la impresión que se ha dejado llevar por la inercia.

2º No profundizar en los detalles escabrosos del grupo y toca de manera muy superficial las discusiones internas, lo mal que digirieron el rápido ascenso al estrellato y como intentaron salir del ojo del huracán apartándose de la prensa.

Quizá me ha decepcionado un poco, he podido ver imágenes que nunca había visto de una de mis bandas favoritas y enterarme de cosas que ignoraba de ellos pero, aunque este tipo de documentales sirve para engrandecer la figura de los artistas en cuestión, me da la impresión que en este solo nos han querido contar una parte y no es del todo objetivo, además de quedarse al cojo argumentalmente.

domingo, 23 de octubre de 2011

Orihuela del Tremedal

Paseando por sus empinadas calles da la sensación que el tiempo se ha detenido en esta preciosa localidad Turolense de la comarca de Albarracín. Entre sus edificaciones destacan el ayuntamiento, el Solar de los Franco Pérez de Liria con sus bellísimas ventanas enrejadas y presidiendo todo el entorno la iglesia de San Millan de la Cogolla. No hay que dejar de dar un paseo por los inmensos pinares que lo rodean, contemplar los curiosos ríos de piedra, ni dejar de beber un trago de agua fresca en sus inagotables fuentes y sobre todo hay que subir al cerro donde se encuentra el Santuario de la Virgen del Tremedal desde donde se tienen unas espectaculares vistas de Orihuela y su entorno.


viernes, 14 de octubre de 2011

Vuelta al Pazino

Llevábamos tiempo intentándolo y un día que bajaron la guardia un poco, pudimos convencer a Dani y Minerva para hacer una excursión por el Pirineo. Con la intención de trasmitirles algo de nuestra afición buscamos una excursión fácil, asequible y sencilla con una recompensa casi inmediata, el pico Pazino con sus inmejorables vistas, unas tres horas entre subir y bajar. Pero muchas veces las cosas no salen como las has planeado y hoy ha sido un día de esos. Dejamos el coche en una explanada que hay a lado de la carretera, justo después de pasar el cementerio de Sallent de Gallego. Al otro lado había un cartel que indicaba perfectamente “Collado Pazino” PR-HU 91.


Nada más empezar me quede un poco desconcertado ya que el camino te dirigía en la dirección contraria a la que pensaba, pero continuamos ya que pensé que en una de las lazadas la senda te dirigiría en dirección a la cumbre. Continuamos tranquilamente mientras ascendíamos y fluían unas conversaciones agradables. Llevábamos ya un buen rato cuando definitivamente me di cuenta que nos estábamos yendo mucho hacia la izquierda, esto no es lo que figuraba en la hoja de ruta. Saque el mapa y me di cuenta del error, habíamos tomado el camino que rodea el Pazino y ya llevábamos mucho rato para volvernos, asi que antes que retirarnos y no ver nada decimos continuar. Las vistas eran desde hace rato preciosas, el otoño está empezando a despuntar y la variedad de colores que se aprecian en casi infinita, pero lamentablemente la mirada se iba casi sin quererlo al embalse de Lanuza, ¡cómo le está pasando factura la sequía de este año! Está bajo mínimos.

Embalse de Lanuza en plena sequia
 Ascendimos por el barraco Solano para cambiar de valle, desde lo alto se tiene una fantástica vista de la sierra de la Partacua con la Peña Telera sobresaliendo sobre el resto. Continuamos por el camino As Crampas mientras los buitres nos pasaban a escasos metros, ¡como impresiona ver sus enormes alas tan cerca!

Sierra de la Partacua
La senda, que te adentra en un pequeño bosque, discurre, sin apenas perder altura, por un acantilado sobre el rio Escarra y al final se puede divisar el embalse del mismo nombre, también en precario.

Dani disfrutando de un bonito día en la Montaña. Embase de Escarra al fondo
 A la altura del embalse volvimos a retomar el ascenso por una senda fácil hasta alcanzar el collado Pazino, en este punto vimos claramente el camino de deberíamos haber tomado al principio de la jornada. Giramos a nuestra derecha para ascender al pico, el último tramo aunque no muy largo es algo durillo, has que salvar bastante desnivel en poco rato pero las vistas que nos encontramos fueron un bonito premio. El Pazino con sus 1965 metros es un magnifico mirador desde el que se pueden observar picos como el Anayet, Midi d’Ossau, Balaitos, Arriel y Los Infiernos asi como todo el valle de Tena y la mencionada sierra de la Partacua.

La cima del Pazino
¿Voveran a venir al Pirineo con nosotros?
Contemplando y disfrutando de estas vista nos comimos el bocadillo y tras un pequeño descanso comenzamos el descenso, ahora si, por el camino que correspondia.
Al final más de cinco horas de caminata (cuando teníamos previstas tres para no hacerles a nuestros amigos muy pesado el día). Con frecuencia me pregunto cuál es el motivo porque nuestros amigos no nos acompañan más a menudo en nuestras excursiones por el Pirineo y ya me he dado cuenta… es que siempre se nos va la cosa de las manos je je.


Track de la ruta

martes, 4 de octubre de 2011

Música para “casi” todos los gustos en las Fiestas del Pilar

Voy a seguir con mi vena crítica y aunque siempre intento hacer críticas constructivas en este caso no voy a poder. Lo que voy a comentar ya se ha hecho eco la prensa local así que no es nada nuevo. Cada año cojo el programa de las fiestas del Pilar con la ilusión de encontrarme algún concierto o actuación musical de mi agrado, pero desde hace algo más de una década cuando termino de leerlo la sensación de desilusión se adueña de mí.

Ahí van, como muestra, alguna de las actuaciones con las que muchos zaragozanos, sin duda, disfrutaran: Melendi, Jarabe de Palo, Seguridad Social, OBK, La Oreja de Van Gogh, Sergio Dalma, Revolver, Celtas Cortos, Fangoria… ¿Pero estos no vinieron el año pasado? No lo sé, pero en los cinco últimos seguro que han estado en al menos dos ocasiones y puede que alguna más. Como se puede comprobar música calimochera para gentío con ganas de fiesta, pero no me mal interpretéis, no quiero decir que este tipo de artistas no deba estar en una programación de fiestas, todo lo contrario, Pienso que la fiesta no está reñida con la calidad y que también debía tener cabida otro tipo música para otro tipo de oídos.

Sabemos que la situación en el ayuntamiento de Zaragoza no es muy boyante, que el tranvía y la Expo ha dejado las arcas municipales vacías, pero por favor no nos hagáis soportar a estos otra vez. Aún recuerdo con bastante nostalgia cuando en la programación de fiestas había un concierto de relumbrón de esos que llenaban la Romareda o en los últimos tiempos el Principe Felipe. Artistas que estaban en su apogeo o tenían una sólida carrera musical que los abalaba. Si antes se podía traer a estos grupos porque no ahora. Luego algunos se quejan que no les conceden la capitalidad europea de la cultura.

Lo único que destacaría un poco es la programación de Interpeñas que siempre es algo más variada y aunque también trae alguna estrella caduca, este año apuesta por crear una carpa para grupos locales ¡buena iniciativa!

En fin, como se dice habitualmente no hay mal que por bien no venga y abandonare la muchedumbre de una ciudad en fiestas y me dirigiré al pirineo para practicar una de mis aficiones.

Si esperabas ver este año a Bose, Estopa, Sabina o Bisbal no te preocupes solo tienes que esperar al Pilar 2012 para poder verlos.

miércoles, 28 de septiembre de 2011

Once años de FIZ

Otro año más y van 11, este sábado próximo se celebra el FIZ (Festival de música independiente de Zaragoza). A lo largo de este tiempo han pasado artistas y grupos como Mogwai, Rufus Wainright, Massive Attack, Jon Spencer Blues Explosion, Echo and the Bunnymen, Los planetas y muchos otros que me olvido.

La verdad que hay que agradecer a la organización el esfuerzo que hace por traer a esta ciudad una música distinta y alejada de los círculos comerciales y que salvo por pequeñas salas como La casa del loco, La lata de bombillas, Oasis o la Sala López no podemos ver habitualmente en Zaragoza. Pero el FIZ siempre me ha parecido un festival del quiero y no puedo. Los carteles sin estar mal del todo, creo que han adolecido de una figura atractiva y de primer orden y me hace mirar con cierta envidia los eventos que se organizan en otras ciudades de similares características a la mía. Soy consciente que es difícil traer a gente de lo que podríamos llamar primera división, primero por su elevado cache y segundo que después de estar girando todo el verano de festival en festival por toda Europa los artistas en estas fechas se suelen tomar un descanso. Asi que edición tras edición nos tenemos que conformar con artistas venidos a menos.



Para muestra de lo hablo el cartel de este año que aunque trae a lo mejor del panorama “indie” nacional (Triangulo de amor bizarro y Vetusta Morla) rematado con James un grupo del que nadie puede discutir su calidad pero obviamente su mejor momento paso hace casi 20 años. Como complemento de otro artista que estuviera en la cresta de la ola serian perfectos, pero asi como supuestos cabeza de cartel me da la impresión que el festival cojea un poco.

En mi modesta opinión creo que sería mejor traer un cabeza de cartel de calidad y en auge que con su sola presencia te garantice el lleno y luego un par de complementos atractivos. En definitiva abarcar menos pero algo más de calidad y atractivo.

De todas maneras parece que la cosa esta edición va bien que ya se han vendido 4000 entradas anticipadas. Yo este año no iré, a James ya los he visto y el resto del cartel no me resulta lo suficientemente llamativo.

jueves, 22 de septiembre de 2011

Es el fin de R.E.M. tal y como lo conocíamos (y me siento…)

Adaptando el título de una de sus canciones, tras el anuncio ayer de la disolución como grupo de R.E.M., cada uno se sentiría de una manera al enterarse de la noticia. Para unos será motivo de tristeza, a otros les dará igual y otros, como dice la canción, se sentirán bien.

Con frases como “Espero que nuestros seguidores se den cuenta de que no fue una decisión sencilla pero todas las cosas deben terminar, y queríamos hacerlo correctamente y a nuestra manera” y “A todo aquel que se emocionó con nuestra música, nuestro más sincero agradecimiento por escucharnos” lo anunciaban en su página web

Lo cierto, más allá que te guste su música o no, es que R.E.M. contribuyo a engrandecer el panorama musical desde que a principios de los 80 fueran una bocanada de aire fresco para el rock. Desde entonces casi 30 años de carrera que han dado para todo y que nos ha dejado un puñado de magníficos discos y unas cuantas joyas en forma de canciones que quedaran para la posteridad en el cancionero popular. Pero si algo hay que destacar de este grupo ha sido su honestidad, su continua evolución y el saber permanecer al margen de lo que se espera de unas estrellas del rock.

Personalmente me quedó una espinita clavada cuando los vi en directo, seguramente no era su mejor momento (bajo mi punto de vista “Around the sun” fue su disco más flojo) ni tuvieron su mejor día, pero esto no quita para reconocer que ha sido uno de mis grupos preferidos.

En fin, que un grupo no desaparece mientras su música continúe sonando. Yo disfrute y seguiré emocionándome con vuestra música.


domingo, 18 de septiembre de 2011

A la tercera el ibón de Anayet

A la espera que la rodilla de Mar se vaya recuperando voy a “repescar” alguna de las excursiones que hicimos en el pasado. Como ya conté en otra entrada tenía clavada la espinita de ver los ibones de Anayet, al año siguiente de haber tenido que abandonar por segunda vez lo volvimos a intentar. Era a principio de julio del 2008 y esta vez lo intentamos por el otro lado, desde la estación de esquí de Formigal.

Dejamos el coche en uno de los parking de la estación (el aparcamiento de Anayet, para que no te pierdas) y comenzamos a subir, en principio por una pista asfaltada que lleva a los edificios de la estación, una vez superado este tramo ya te metes en un prado. Mientras el camino te va girando hacia la derecha vas ascendiendo, no hay mucha subida pero es bastante dura además Mar estaba algo “pocha” ese fin de semana, algún virus le había dejado con las fuerzas justas.

Seguimos siempre pegados al arroyo que baja de los ibones, dejamos una cascada a nuestra derecha y en unas dos horas y media llegamos a la explanada donde se encuentra el ibón. El día estaba incierto con nubes y claros, contemplamos un rato el paisaje y dimos la vuelta al ibón. Por uno de los laterales veíamos subir a la gente que venía desde la ruta de canal roya.


Un día deslumbrante
Continuamos con nuestro recorrido circular hasta llegar al cuello por el que se sube a la cumbre del pico que da nombre al ibón. Vi como otros excursionistas estaban ya a mitad de camino, tome referencias y me di cuenta que no me costaría mucho subir hasta la cumbre, el Anayet me llamaba lo veía tan cerca que lo tenía que intentar. Mar me dijo que subiese yo solo que ella se quedaba esperándome que no se encontraba bien y se iba a quedar a descansar.

Vista del Ibón de Anayet dese la cima
Canal Roya y el Midi d'Ossau al fondo
Emprendí mi marcha, subí a toda velocidad por el cuello que separa el Anayet de su vértice, gire a mano derecha hasta llegar a la cadena, que en mi opinión es más un quitamiedos que otra cosa, aunque ya se sabe que en esto a los que a unos le parece fácil a otros no tanto. Superada la cadena continué un poco hasta llegar a una especie de chimenea, una trepadilla sin apenas dificultades y en unos 40 minutos cima. Las vistas eran bastante buenas, canal roya y el omnipresente Midi d’Ossau al fondo sobresalían del resto. Desde la cima podía ver a Mar le hice señales pero no me veía, luego me dijo que se había echado la siesta y no se había dado cuenta.

Satisfecho tras la ascensión

Estuvo bien el día, por fin habíamos llegado al ibón del Anayet y sin pretenderlo había subido a la famosa montaña. Cuando regresábamos de nuestra excursión, nos encontramos a unas mujeres, con unos ramos de flores enormes y aún seguían arrancando más, no pude contenerme y les tuve que decir algo, si todos que vamos al monte volviéramos con un montón de flores en cuatro días el Pirineo estaría arrasado.

Track de la ruta

lunes, 5 de septiembre de 2011

¡Qué bonito es el baloncesto!

Ayer por la tarde estuve viendo el partido del Eurobasket que enfrentaba a la anfitriona Lituania contra nuestra selección, más allá que el resultado favoreciera a la roja lo cierto es que disfrute mucho viendo el encuentro. Después de haber practicado este deporte durante más de 20 años y haberlo dejado hace 5 (salvo un par de partidillos y otras tantas pachanguillas con los amigos apenas he tocado un balón en este tiempo) ayer volví a darme cuenta de la razón por la que me atraía tanto el mundo de la canasta.


Ver a unos tipos que la mayoría sobrepasa los 2 metros moviéndose con una soltura y plasticidad digna de unos bailarines de ballet es un auténtico espectáculo. Aparte de esto el baloncesto también es velocidad, técnica, fuerza, cabeza, habilidad, coordinación, puntería, inteligencia, sacrificio, compañerismo y por qué no ese toque de suerte que requiere cualquier juego. Por eso lo hace tan complejo para mucha gente ya que para practicarlo medianamente bien se precisan años de preparación, lo que digo siempre que para dar cuatro patadas a un balón vale cualquiera, pero meter una pelorita por el aro es algo mas complicado.

En fin, que viendo el partido la sangre me volvió a hervir y me dieron ganas de desempolvar mis viejas botas y echar un par de canastas ya que una vez más me di cuenta lo bonito que es el baloncesto.

sábado, 20 de agosto de 2011

Mirando desde el Balcón de Pineta

Como teníamos libre el viernes decimos acercarnos a otra zona del Pirineo que por su acceso desde Zaragoza es algo más costosa, asi que nos fuimos a pasar el fin de semana a Bielsa. El sábado por la mañana Mar me despertó bastante pronto, las 5.30 de la mañana, hacia bastante calor este fin de semana y como no tenía muy claro lo que nos iba a costar subir decidió salir temprano para evitarnos las horas en las que el sol pega más fuerte.

Dejamos el coche en el aparcamiento que hay enfrente del parador de Pineta. Aun con la oscuridad de la noche nos adentramos en el bosque, seguimos el camino que indicaban los carteles, pasamos sobre el puente del barranco de los Churros de Marmores y continuamos un suave pero continuo ascenso. Al salir de la zona boscosa y con los primeros claros del alba se divisaba a la izquierda la cascada del Cinca. Continuamos el camino que hay a la derecha y que realmente no tiene mucha historia ni perdida solo un sinfín de curvas y de zigzags con los que se van ganando altura de manera progresiva. A medida que íbamos subiendo el valle nos parecía mucho más bonito. Tranquilamente y sin darnos cuenta alcanzamos la zona conocida por el embudo que nos resultó más fácil de lo que pensábamos.

Pineta al amanecer


Zona del embudo
Ya en la zona final del embudo atravesamos un saliente y en un par de minutos estábamos en el Balcón de Pineta. Desde alli pudimos contemplamos la inmensidad de este valle, como el rio Cinca dibujaba un serpenteante hilo de plata entre el verde del bosque, a nuestra izquierda los planos de la Larri y el Pico de la Munia (3134) y a nuestra derecha la punta de Olas (3002) y la enorme pared que forman El Zucon (2802), zuca punchuda (2780), zuca Roncha (2753) y Zuca Plana (2607). Pero el plato fuerte lo teníamos justo detrás, el Monte Perdido (3355) con lo que queda de su espectacular glaciar y el Cilindro Marbore (3325). Ciertamente el camino hasta aquí es algo aburrido comparado con otras excursiones pero la recompensa final es realmente sustanciosa, en pocos sitios puedes estar rodeado de tanta belleza natural.

A unos metros del balcón
Magnifica recompensa
De alli venimos

Continuamos hacia el fondo para completar nuestro segundo objetivo, el lago Marbore. En unos 20 minutos por un camino bien marcado llegas hasta alli. Aprovechamos para descansar, almorzar y como hacia un buen día, para darnos un baño, eso si entrar y salir que el agua estaba helada.

Los dos gigante el Monte Perdido y el Cilindro Marbore

En el Lago Marbore

Ya de bajada y un poco antes de entrar otra vez en el bosque, nos desviamos un poco para, ahora si, ver en primer plano la Cascada del Cinca que nos resultó realmente impresionante, nada tiene que envidiarle a la cola de Caballo de Ordesa o a la de Gavarnie.


Admirando la Cascada del Cinca
Al final, como casi siempre, otro bonito día en la montaña.

Y con esta excursión ponemos fin a nuestra temporada montañera, Mar recibió por parte de su médico la triste noticia que por el bien de su maltrecha rodilla debía dejar de subir a la montaña, bueno el médico fue más exacto diciéndole que podía caminar todo lo que quisiera pero de fuertes desniveles nada de nada, por lo tanto y aunque todavía teníamos alguna cosilla más prevista para septiembre, lo tenemos que dejar para el año que viene.


Track de la ruta

viernes, 19 de agosto de 2011

De ronda con la Ronda de Boltaña

Aunque no es el estilo musical que más me gusta, de vez en cuando hay que reconocer y dar valor a lo nuestro.

La Ronda de Boltaña lleva años recuperando y manteniendo viva la música folclórica Altoaragonesa y cada año para las fiestas de esta población del Sobrarbe, haciendo gala de su nombre, sale de ronda por las calles de Boltaña llevando su música por todos los rincones de este bonito pueblo y parando de casa en casa. Los vecinos que se vuelcan en todo momento con este acto sacan de comer pastas, galletas, tortillas, montaditos y otras exquisiteces típicas de la tierra, y de beber porrones de vino rancio, de moscatel, de anís y de cerveza para los de la ronda y para todas las personas que les acompañan.

Si el próximo año sobre estas fechas os encontráis próximos a Boltaña no podéis dejar de acercaros para disfrutar de una tarde de música y de amistad.


domingo, 14 de agosto de 2011

Paseo para un domingo por la mañana. El Caimodorro


El Caimodorro con sus 1935m. es la cumbre más alta de la sierra de Albarracín. Es un pequeño recorrido ideal para pasar la mañana dominical en contacto con la naturaleza.

Hace mes y medio llevábamos intención de subirlo pero se nos hizo un poco tarde y desistimos del intento. Hoy con un poco más de tiempo, nos hemos acercado con el coche por la pista que te deja a una hora de la cima y sin ningún problema hemos llegado hasta su cumbre.

Con nosotros han venido Jara y Aurelio un guía de lujo que conoce estos montes a la perfección.

Bosque típico de la zona
Tres generaciones, Aurelio explicando por dónde va el camino ante la atenta mirada de su hija y de su nieta
Rios de piedra
En la cumbre del Caimodorro

sábado, 6 de agosto de 2011

Paliza brutal, el Gran Faxa desde el embalse de la Sarra

Nos levantamos temprano, 5.30 am. Desayunamos rápido y salimos hacia Sallent. Por las calles de Jaca aun se podían ver algunos jovenzuelos que regresaban a casa tras una noche de juerga. Ya por la carretera los primeros rayos de sol aclaraban el cielo en el que todavía se dibujaban algunas pequeñas nubes, daba la impresión que pese a las malas previsiones el día nos iba a respetar. Durante el recorrido fuimos conversando, creo que Diego, Jorge y yo estábamos algo nerviosos, aunque ninguno nos atrevimos a confesarlo, hacía ya varios años que no salíamos los tres juntos a la montaña y teníamos ganas de disfrutar de la naturaleza y de nuestra mutua compañía.

Presa de Respumoso
Al llegar al embalse de la Sarra había un tipo merodeando que daba la impresión que era de estos que se ponen de aparcacoches para sacarse unos eurillos. Bajamos del coche y nos empezó a preguntar a dónde íbamos y alguna cosa más, enseguida se acoplo a nosotros se dirigía al refugio de Respumoso para controlar la famosa carrera de los novios que ese día se disputaba. Nos empezó a dar conversación, a contarnos sus hazañas deportivas y juveniles y su peculiar manera de ver la vida, el tío no paraba.

El camino hasta el refugio no tiene mucho misterio asi que metimos un poco de “zapatilla” y en algo más de dos horas estábamos tomando un poco de almuerzo en el refugio de Respumoso. Seguimos por la GR-11, de vuelta nos dimos cuenta que si hubiéramos tomado senda que sale a la izquierda un poco antes del refugio hubiéramos ido más directos hasta el ibón de Campo Plano. Nosotros fuimos por el ibón de las ranas, bajamos hasta el riachuelo que une Campo plano y Respumoso y continuamos por su margen hasta llegar a una gran planicie para dirigirnos a la derecha y adentrarnos en el barranco de campo plano. Quizá dimos un poco más de rodeo pero en la chuleta que llevábamos con los datos de la excursión nos mandaba por alli. Ya en el barranco el camino discurre por la margen derecha de un arroyo, se va ganado altura gradualmente hasta que alcanzamos una pedrera que nos hizo sufrir un poco.

Sigiendo la GR-11
Barranco de Campo plano
Ibones de la Faxa
Lléganos a los ibones de la Faxa, en un lateral aún quedaba un pequeño nevero y dentro había un iceberg, pasamos con cuidado ya que aunque el camino estaba muy pisado si nos hubiéramos resbalado por la ladera hubiéramos ido a para al ibón. Continuamos la subida que ahora se había puesto dura ve verdad y encima el aire nos venía de cara. Llegamos al collado que separa España de Francia y el viento se hizo molesto de verdad. A nuestra derecha teníamos la imponente cresta que nos quedaba por ascender. Comenzamos a subir en un principio salvo por el desnivel no tiene dificultad pero poco a poco la cosa comienza a complicarse y pronto en algunos puntos nos tuvimos que ayudar con las manos para seguir progresando. Había que estar muy atentos para no salirse del camino marcado ya que nos podíamos quedar enriscados y tener que retroceder algunos metros. En algunos lugares había suerte y las mismas paredes rocosas nos protegían del fuerte viento, era un alivio.

La imponente cresta del Gran Faxa
Ibones de la Faxa desde la altura
En la cumbre
Vista de Respumoso desde la cumbre
Al final casi 6 horas desde del comienzo alcanzamos la cumbre, no pudimos disfrutar mucho rato de las vistas porque el viento era realmente molesto, asi que nos hicimos cuatro fotos para el recuerdo y emprendimos el descenso.
Ibon de Campo Plano


Vista del refugio sobre el ibón
La bajada fue demoledora teníamos ante nosotros casi 1700 metros de desnivel acumulado, la parte que se nos hizo más dura fue desde la presa hasta el aparcamiento. Tras once horas y medias llegamos algo justillos de fuerzas pero sin duda mereció la pena, ya estoy deseando que llegue la próxima.

Ambar, la cerveza que te pone bien


Track de la ruta