miércoles, 3 de agosto de 2011

Senda de Camille Etapa 6

25/7/11

Gabardito – Lizara

Había estado toda la noche lloviendo pero al llegar la mañana había dejado de hacerlo, aun asi el cielo estaba pintado de gris, sobre todo hacia la zona que nos íbamos a dirigir. Hoy era nuestra última etapa y la más corta por lo tanto nos importaba mucho. Los cuatro comenzamos a caminar y a conversar, pero creo que enseguida nos dimos cuenta que hoy no era un día igual a los demás, nos faltaba algo, David y Paqui habían terminado ayer y después de cinco jornadas juntos nos habíamos acostumbrado a su presencia y los echábamos de menos.

La lluvia amenazaba a cada momento
Zarpa de Camille, marca de la senda
A la media hora nos encontramos con un pastor parlanchín que nos hizo una demostración de cómo manejaba su rebaño con “el mando a distancia”, tras un rato hablando con él lo tuvimos que dejar con la palabra en la boca porque sino todavía estaríamos allí, anda que no tenía ganas de conversar. Hacia aire y lluvia algo (calabobos) pero el camino estaba bastante bien y no nos impidió progresar a buen ritmo hasta llegar a la Plana Dios te Salve que estaba llena de ganado, ya nos habíamos familiarizado tanto con los rebaños que lo vimos tan natural.

Plan de Dios te Salve
Futuros chuletones

Hacia el Plan de Aniz
Plan de Aniz
Pasamos el collado que se encuentra enfrente para llegar al Plan de Aniz, allí pudimos ver como unos buitres daban buena cuenta de una res muerta. A medida que avanzábamos el tiempo iba empeorando, hacia más frio, más aire y la lluvia era más intensa, al final sacamos lo último que nos quedaba de sacar de las mochilas y que en los cinco días anteriores habían estado ocupando sitio y siendo un peso inútil, los chubasqueros. Estaba lloviendo bastante fuerte. Desde este punto, y aunque ya nos lo habían avisado en el refugio de Gabardito, nos dimos cuenta que subir al Bisaurin iba a ser imposible, asi que con algo de pena ya que una vez más las inclemencias meteorológicas nos estaban impidiendo disfrutar de la Senda de Camille al 100%, continuamos hasta llegar al collado de Foraton. Alli el aire que se juntaba de los dos valles era casi huracanado, aun que no era muy agradable permanecer mucho tiempo en aquel lugar hicimos un esfuerzo para poder ver la magnífica estampa que desde este punto se divisaba. Ya podíamos ver la meta, al fondo del valle estaba el refugio de Lizara. Emprendimos el descenso con cuidado ya que la lluvia había dejado el camino muy resbaladizo. Otra vez nos encontramos con barro para que nuestras botas se llevaran pegado un poco de recuerdo a casa.

Hoy no vamos a poder subir al Bisaurin
Collado de Foratón
Al cabo de una hora de bajada llegamos al refugio. La verdad que fue un momento emocionante habían sido seis jornadas de esfuerzo, de momentos duros, de buenos ratos, de situaciones divertidas, de frio, de niebla, de risas, de poco sol. Seis jornadas que fueron mejor de lo que podíamos pensar.

Entramos en el refugio y nos pusieron el último sello, nos dieron la camiseta que acredita que habíamos terminado la senda de Camille. Nos dimos una ducha, comimos y nos quedamos un buen rato conversando con Joseba, Lourdes, Mónica y Carlos. Sabíamos que debíamos volver a casa pero nos daba pena hacerlo, intentamos demorar ese momento todo lo que pudimos, entonces fue cuando comprendí lo que les había pasado el día anterior a Paqui y David. Si hubiéramos podido hubiéramos hecho la siguiente jornada con Carlos y Mónica o incluso hubiéramos dado otra vuelta para ver si nos hacia mejor tiempo.

Lo conseguimos
Al final sucedió lo inevitable nos despedimos de Mónica y Carlos con la misma tristeza que el día anterior de Paqui y David. Nos metimos en el coche y volvimos a Zaragoza con la sensación que la senda de Camille había sobrepasado nuestras mejores expectativas.


Mapa de la ruta

1 comentario:

  1. Me ha encantado, no he podido evitar soltar alguna lagrimilla.

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