miércoles, 12 de diciembre de 2018

El enorme Matthew Sweet

¿Qué se puede decir de un concierto en el que suenan canciones como?: “Winona”,”You don’t love me”, “I’ve been waiting”, “Sick of myself”, “Devil with the green eyes” o “Evangeline”. Una respuesta que me viene rápido a la cabeza es que a nada que se interpreten con un poco de interés te va a quedar un concierto sobresaliente. Y es que ir a ver un concierto del señor Sweet es casi siempre garantía de éxito. Sabes que te vas a encontrar con todos los ingredientes del mejor power-pop: grandes canciones, bellas melodías y guitarras con un extra de “overdrive”.

El genio de Nebraska
Paul Chastaindon, el pequeño gran bajista
La batería siempre presente de Ric Menck
La clase de Jason Victor al servicio de las 6 cuerdas
El estadounidense, con una carrera discográfica para enmarcar, a día de hoy sigue facturando grandes discos como su último trabajo “Tomorrow's Daughter” que vino a presentar a Las Armas (aunque para ser sinceros solo dejo escapar un tema de él) Mención especial merece la gran solvencia del grupo que le acompañaba, a los habituales Ric Menck y Paul Chastaindon (batería y bajo) se les unió en esta ocasión la magnífica forma de tocar la guitarra de Jason Victor (miembro también de Dream Syndicate)


Matthew Sweet nos trajo con su música un pedacito de los 90


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