lunes, 19 de agosto de 2019

Un par de días en el entorno del Cap de Llauset

Ya he comentado alguna vez que el Parque natural del Poset-Madaleta es la parte que menos hemos he frecuentado del Pirineo (cae algo más lejos de Zaragoza y se necesitan algún día extra de vacaciones) aprovechando que disponíamos de los días del puente de agosto decidimos hacer una escapada para allí y así conocer un poco más la zona.

Con esta impresionante vista nos recibió el embalse de Llauset
Los Estanys d'Angliós
Estany de Grau
Refugio de Angliós
El primer día hicimos un acercamiento al refugio Cap de Llauset, para ello salimos del embalse Llauset hacia los ibones de Angliós, dimos una vuelta por ellos para luego subir al Collet Dels Estanyets pasando por el alargado Entany Cap D’Anglios. Como todavía era pronto y aun estábamos a tope de fuerzas engañe a mis sufridos acompañantes para subir a un collado cercano desde donde se divisa el Estany Negre (creo que mereció la pena el esfuerzo). Desde allí ya pusimos rumbo al refugio haciendo una parada estratégica para refrescarnos.

El estany Cap d'Angliós
Flores en la orilla
Una mirada atrás desde el Collet dels Estanyets
¡Qué bonito es el Estany Negre!
Refugio Cap de Llauset
Para el día siguiente teníamos previsto ir al ibón de Llosás pero durante la cena una pareja nos aconsejó subir al Pico Vallibierna (todavía no sé si se escribe con B ó V porque lo he visto de las dos formas), nos pareció una mejor opción y a la mañana siguiente hacia allí que nos fuimos. La subida aunque algo dura no es muy complicada pero la cresta final es algo expuesta y no es aconsejable para personas con vértigo y que no se desenvuelvan habitualmente en la montaña. Ciertamente que esta cima merece la pena solo por ver la magnífica silueta que conforman los picos Russell, Tempestades, Aneto y Pico del Medio.

Flora del entorno
Estany Redó
Y el Estany Xelat
Esta es la cresta que hay que recorrer para llegar a la cima
A la derecha la cima del Aneto
Después decidimos bajar hasta los ibones de Vallibierna, el camino no está muy bien marcado y aunque hay cientos de hitos, así que hay que descender siguiendo el sentido común. La verdad que los 600m. de descenso se nos hicieron largos y pesados, pero bueno, para eso estaban los ibones, para darnos un remojo.

Hay que cruzar el paso del caballo si se quiere llegar a la vecina cima del Culebres
Para esto subimos montañas
Otro Estany Negre
Una nube sobre el Ibón alto de Vallibierna
Espectacular paisaje el de los ibones de Vallibierna
Tras descansar, comer y algo más frescos pusimos rumbo al refugio pasando por el collado de Vallibierna que resultó ser una auténtica tortura ya que hay que atravesar un largo caos de piedra, mientras subía solo pensaba en lo que deben sufrir los corredores que año tras año pasan por aquí disputando la Ultra Trail del Aneto. Tras un par de horas de sufrimiento montañero finalmente llegamos al refugio donde nos esperaba una ducha, una buena cena y una estupenda cama para descansar.

Ibón de Botomás
Nos ha gustado esta zona
A la mañana siguiente volvimos tranquilamente al embalse de Llauset por el camino del Ibón de Botomás para completar un par de días en este precioso rincón del Pirineo. Intentaremos volver pronto.

Track del ascenso al Pico Ballibierna

sábado, 3 de agosto de 2019

Pedaleando en el Canal del Midi

Si hasta ahora en el canal del Garona habíamos tenido el gran problema del excesivo calor que quizá nos impidió disfrutar de esta bonita ruta en su totalidad, a partir de Toulouse las cosas no fueron tan bien. Justo cuando íbamos a comenzar la primera etapa que nos llevaría a Castelnaudary comenzó a llover, decidimos esperar un poco pero pasado un rato como vimos que la cosa iba en aumento tuvimos que cambiar de planes. Terminamos de visitar Toulouse y por la tarde tomamos un tren de cercanías que nos dejó en la localidad en la que teníamos prevista nuestro final de etapa.

Monumento a los combatientes en Toulouse
Catedral de Saint-Étienne
Volvemos a la ruta
Puerto fluvial de Castelnaudary
El segundo día volvimos a pedalear, pero esta vez la cosa no fue tan fluida. Si en el canal del Garona todo estaba perfectamente asfaltado aquí el terreno era de terroso en los primeros kilómetros y luego el camino se estrechaba e incluso en ocasiones había que hacer puntería ya que apenas pasaba la rueda (habíamos leído sobre esto pero no me lo terminaba de creer). Además unido a que había barro de la lluvia de ayer se nos hizo una etapa muy pesada. Al final llegamos a Carcassonne que nos decepciono bastante, aunque es una bonita ciudad medieval reconstruida la gran cantidad de turistas hace que no la puedas disfrutar en unas condiciones dignas.

Ultima vista a Castelnaudary
Patitos en el canal
Tramo de camino en buen estado
Otro campo de girasoles
La tercera etapa en teoría era la más larga con 91Km, no habíamos podido encontrar alojamiento a una distancia prudencial y viendo que debido al terreno no podíamos avanzar a un ritmo adecuado decidimos poner en práctica el plan B. Tomamos un tren a Narbona para hacer una pequeña visita turística y luego por la tarde cogimos las bicis y pedaleamos los 34 km. que nos separaban de Beziers final de nuestra etapa. Había llegado el último día, ya solo nos quedaba 36 km. para completar nuestro recorrido.

Muralla de Carcassonne
Parece de cuento pero con tanto turista es terrorífico
Catedral inacabada de Saint Just y Saint Pasteur en Narbona
Palacio del Arzobispado de Narbona
Canal de la Robine
La salida de Beziers fue fantástica había carril bici asfaltado así que nos la prometíamos muy felices pero solo fueron 10 km. el tramo final otra vez en tierra y esta vez con terreno bastante bacheado. Después de sufrir un rato llegamos al faro de Marseillan, final del Canal del Midi, para nuestra desgracia estaba andamiado para recibir una mano de pintura. Una pena, ya que nos hubiera gustado hacernos la típica foto de final junto al faro. Y hasta aquí nuestro recorrido en bicicleta por tierras francesas.

Llegando a Beziers
Ya queda poco
Una mirada hacia atrás
Las compuertas de Libron
El final del camino. El faro de Marseillan
En general me gusto más la parte del canal del Ganora que considero que es para disfrutar pedaleando, la parte del canal del Midi que pudimos hacer me gusto algo menos debido al terreno irregular y a que el paisaje en general es menos verde.

Track etapa Castelnauday - Carcassone
Track etapa Beziers - Faro de Marseillan

miércoles, 31 de julio de 2019

Pedaleando en el Canal del Garona

Llega el tiempo de vacaciones y con él la posibilidad de emprender proyectos que no se pueden afrontar a lo largo del año. Para este periodo estival habíamos preparado el descenso en bicicleta de los canales del Garona y del Midi.
Como punto de partida tomamos Burdeos, una ciudad que en las pocas horas que estuvimos no nos gustó mucho, la encontramos bastante sucia, ruidosa. No dudo que no tenga su encanto pero nosotros no supimos encontrarle atractivo.

Una de las calles del centro de Burdeos
Comienza el recorrido
Atravesamos los viñedos de los afamados caldos de esta región
Antigua infraestructura del ferrocarril
Uno de los principales problemas que encontramos fue que estábamos en medio de una ola de calor con temperaturas que rondaban los 40 grados, cuando cruzas los pirineos no te esperas ver los termómetros alcanzar estas cifras. El primer día teníamos una etapa entre Burdeos y La Reole. Transcurre por un bonito carril bici dedicado a Roger Lapéibe, ganador del tour de Francia en 1937. La primera parte nos protegía la sobra de un bonito bosque pero en la segunda, ya en las horas centrales del día, atravesaba grandes extensiones de cultivo a pleno sol. Como el calor era insoportable tuvimos que parar varias horas en Sauveterre-de-Guyenne para afrontar el último tramo al final de la tarde.

Infinidad de campos de cultivo
Girasoles hasta donde alcanza la vista
Antiguo molino
Un bonito Chateau al lado del camino
La segunda etapa entre La Reole y Agen discurre ya por el canal lateral del Garona. Una deliciosa ruta que circula cobijada por una infinita hilera de centenarios plataneros, en el canal pudimos ver navegando un montón de embarcaciones y cada pocos kilómetros esclusas para controlar la altura de las aguas. La parte final se nos hizo muy dura otra vez debido al calor. Una cosa que echamos en falta a lo largo del recorrido fueron las fuentes que inexplicablemente brillan por su ausencia. No exagero cuando digo que debido al fuerte calor en el agua que llevábamos en los bidones se podía hacer una bolsa de té. Otro de los motivos por lo que esta etapa nos resultó excesivamente exigente fueron los cerca de 80 km. que tuvimos que pedalear pero cuando planeamos el viaje nos fue imposible encontrar alojamiento para dejar la etapa en unos 60 km.

El río Garona a su paso por La Reole
Primera toma de contacto con el canal del Garona
Uno de los primeros barco que vimos
Plataneros centenarios
El sol intenta pasar entre las ramas
Carril bici bien asfaltado
Puente sobre el Garona a la entrada de Agen
La tercera jornada resulto la más corta, con un paisaje muy similar al del día anterior, los 46 km. que separaba Agen de Moissac fueron testigos de nuestro pedaleo. El corto recorrido nos vino bien para descansar y poder visitar Moissac, una encantadora población que cuenta con una bonita abadía románica del siglo XI y que es parada del camino de Santiago francés.

Hasta la vista Agen
Este lugar invita a pedalear
Uno de los innumerables puentes por los que pasamos
No todo va a ser bonito. Central nuclear de Golfech
Embarcación cruzando una esclusa
Entrada de la Abadía de San Pedro de Moissac
El último día de la primera parte de nuestra aventura nos dejó en Toulouse después de haber pedaleado durante 66 Km. Fue el primer día con una temperatura agradable y casi se podría decir que se nos quedaron cortos, si hubiéramos tenido esta temperatura en las jornadas anteriores hubiéramos disfrutado mucho más. Por la tarde aprovechamos para hacer una visita turística por la capital del departamento del Alto Garona, lo poco que pudimos ver nos gustó bastante más que Burdeos.

Abandonamos Moissac viendo su puerto fluvial
Plataneros, agua y barcos
El canal sobre el río
Otro antiguo molino
Entrada de la iglesia de Saint Sernin en Toulouse
Interior de Saint Sernin
El Garona a su paso por Toulouse
Con esto habíamos completado el Canal de Garona una ruta muy aconsejable para hacer cicloturismo, a partir de mañana afrontábamos el Canal du Midi.

Track de la primera etapa
Track de la segunda etapa
Track de la tercera etapa
Track de la cuarta etapa