sábado, 3 de agosto de 2019

Pedaleando en el Canal del Midi

Si hasta ahora en el canal del Garona habíamos tenido el gran problema del excesivo calor que quizá nos impidió disfrutar de esta bonita ruta en su totalidad, a partir de Toulouse las cosas no fueron tan bien. Justo cuando íbamos a comenzar la primera etapa que nos llevaría a Castelnaudary comenzó a llover, decidimos esperar un poco pero pasado un rato como vimos que la cosa iba en aumento tuvimos que cambiar de planes. Terminamos de visitar Toulouse y por la tarde tomamos un tren de cercanías que nos dejó en la localidad en la que teníamos prevista nuestro final de etapa.

Monumento a los combatientes en Toulouse
Catedral de Saint-Étienne
Volvemos a la ruta
Puerto fluvial de Castelnaudary
El segundo día volvimos a pedalear, pero esta vez la cosa no fue tan fluida. Si en el canal del Garona todo estaba perfectamente asfaltado aquí el terreno era de terroso en los primeros kilómetros y luego el camino se estrechaba e incluso en ocasiones había que hacer puntería ya que apenas pasaba la rueda (habíamos leído sobre esto pero no me lo terminaba de creer). Además unido a que había barro de la lluvia de ayer se nos hizo una etapa muy pesada. Al final llegamos a Carcassonne que nos decepciono bastante, aunque es una bonita ciudad medieval reconstruida la gran cantidad de turistas hace que no la puedas disfrutar en unas condiciones dignas.

Ultima vista a Castelnaudary
Patitos en el canal
Tramo de camino en buen estado
Otro campo de girasoles
La tercera etapa en teoría era la más larga con 91Km, no habíamos podido encontrar alojamiento a una distancia prudencial y viendo que debido al terreno no podíamos avanzar a un ritmo adecuado decidimos poner en práctica el plan B. Tomamos un tren a Narbona para hacer una pequeña visita turística y luego por la tarde cogimos las bicis y pedaleamos los 34 km. que nos separaban de Beziers final de nuestra etapa. Había llegado el último día, ya solo nos quedaba 36 km. para completar nuestro recorrido.

Muralla de Carcassonne
Parece de cuento pero con tanto turista es terrorífico
Catedral inacabada de Saint Just y Saint Pasteur en Narbona
Palacio del Arzobispado de Narbona
Canal de la Robine
La salida de Beziers fue fantástica había carril bici asfaltado así que nos la prometíamos muy felices pero solo fueron 10 km. el tramo final otra vez en tierra y esta vez con terreno bastante bacheado. Después de sufrir un rato llegamos al faro de Marseillan, final del Canal del Midi, para nuestra desgracia estaba andamiado para recibir una mano de pintura. Una pena, ya que nos hubiera gustado hacernos la típica foto de final junto al faro. Y hasta aquí nuestro recorrido en bicicleta por tierras francesas.

Llegando a Beziers
Ya queda poco
Una mirada hacia atrás
Las compuertas de Libron
El final del camino. El faro de Marseillan
En general me gusto más la parte del canal del Ganora que considero que es para disfrutar pedaleando, la parte del canal del Midi que pudimos hacer me gusto algo menos debido al terreno irregular y a que el paisaje en general es menos verde.

Track etapa Castelnauday - Carcassone
Track etapa Beziers - Faro de Marseillan

miércoles, 31 de julio de 2019

Pedaleando en el Canal del Garona

Llega el tiempo de vacaciones y con él la posibilidad de emprender proyectos que no se pueden afrontar a lo largo del año. Para este periodo estival habíamos preparado el descenso en bicicleta de los canales del Garona y del Midi.
Como punto de partida tomamos Burdeos, una ciudad que en las pocas horas que estuvimos no nos gustó mucho, la encontramos bastante sucia, ruidosa. No dudo que no tenga su encanto pero nosotros no supimos encontrarle atractivo.

Una de las calles del centro de Burdeos
Comienza el recorrido
Atravesamos los viñedos de los afamados caldos de esta región
Antigua infraestructura del ferrocarril
Uno de los principales problemas que encontramos fue que estábamos en medio de una ola de calor con temperaturas que rondaban los 40 grados, cuando cruzas los pirineos no te esperas ver los termómetros alcanzar estas cifras. El primer día teníamos una etapa entre Burdeos y La Reole. Transcurre por un bonito carril bici dedicado a Roger Lapéibe, ganador del tour de Francia en 1937. La primera parte nos protegía la sobra de un bonito bosque pero en la segunda, ya en las horas centrales del día, atravesaba grandes extensiones de cultivo a pleno sol. Como el calor era insoportable tuvimos que parar varias horas en Sauveterre-de-Guyenne para afrontar el último tramo al final de la tarde.

Infinidad de campos de cultivo
Girasoles hasta donde alcanza la vista
Antiguo molino
Un bonito Chateau al lado del camino
La segunda etapa entre La Reole y Agen discurre ya por el canal lateral del Garona. Una deliciosa ruta que circula cobijada por una infinita hilera de centenarios plataneros, en el canal pudimos ver navegando un montón de embarcaciones y cada pocos kilómetros esclusas para controlar la altura de las aguas. La parte final se nos hizo muy dura otra vez debido al calor. Una cosa que echamos en falta a lo largo del recorrido fueron las fuentes que inexplicablemente brillan por su ausencia. No exagero cuando digo que debido al fuerte calor en el agua que llevábamos en los bidones se podía hacer una bolsa de té. Otro de los motivos por lo que esta etapa nos resultó excesivamente exigente fueron los cerca de 80 km. que tuvimos que pedalear pero cuando planeamos el viaje nos fue imposible encontrar alojamiento para dejar la etapa en unos 60 km.

El río Garona a su paso por La Reole
Primera toma de contacto con el canal del Garona
Uno de los primeros barco que vimos
Plataneros centenarios
El sol intenta pasar entre las ramas
Carril bici bien asfaltado
Puente sobre el Garona a la entrada de Agen
La tercera jornada resulto la más corta, con un paisaje muy similar al del día anterior, los 46 km. que separaba Agen de Moissac fueron testigos de nuestro pedaleo. El corto recorrido nos vino bien para descansar y poder visitar Moissac, una encantadora población que cuenta con una bonita abadía románica del siglo XI y que es parada del camino de Santiago francés.

Hasta la vista Agen
Este lugar invita a pedalear
Uno de los innumerables puentes por los que pasamos
No todo va a ser bonito. Central nuclear de Golfech
Embarcación cruzando una esclusa
Entrada de la Abadía de San Pedro de Moissac
El último día de la primera parte de nuestra aventura nos dejó en Toulouse después de haber pedaleado durante 66 Km. Fue el primer día con una temperatura agradable y casi se podría decir que se nos quedaron cortos, si hubiéramos tenido esta temperatura en las jornadas anteriores hubiéramos disfrutado mucho más. Por la tarde aprovechamos para hacer una visita turística por la capital del departamento del Alto Garona, lo poco que pudimos ver nos gustó bastante más que Burdeos.

Abandonamos Moissac viendo su puerto fluvial
Plataneros, agua y barcos
El canal sobre el río
Otro antiguo molino
Entrada de la iglesia de Saint Sernin en Toulouse
Interior de Saint Sernin
El Garona a su paso por Toulouse
Con esto habíamos completado el Canal de Garona una ruta muy aconsejable para hacer cicloturismo, a partir de mañana afrontábamos el Canal du Midi.

Track de la primera etapa
Track de la segunda etapa
Track de la tercera etapa
Track de la cuarta etapa

sábado, 8 de junio de 2019

Los ibones de Brazato

Después de unos meses en los que he permanecido alejado del Pirineo ya tocaba volver a recorrer alguno de sus preciosos paisajes. Esta vez teníamos en mente subir al Pico Baciás siguiendo el trayecto de la Gr-11. Personalmente ya había recorrido este camino cuando realice la famosa ruta pirenaica hace 13 años pero me apetecía volver a descubrir un entorno que recordaba magnifico.

El balneario de Panticosa es el punto de partida de innumerables excursiones
Argualas, Algas y Garmo Negro
Al fondo los picos Brazato y Tablato
Bien temprano y con la temperatura bastante baja para estas alturas del año, comenzamos el ascenso por un camino cómodo de transitar pero siempre en constante subida. La visión del Argualas, Algas, Garmo Negro y Pondiellos alzándose sobre el balneario de Panticosa fue el decorado que teníamos de fondo durante toda la ascensión. Tranquilamente en unas dos horas alcanzamos el embalse de Brazato, que todavía se encontraba con grandes bloque de hielo flotando (se nota que a esta altura la primavera todavía no ha llegado).

El Embalse de Barzato
Otra imagen del embalse, esta vez desde la altura
Un pequeño ibón
Después de hacer unas fotos del lugar continuamos la ascensión por el lateral izquierdo del embalse. En unos minutos llegamos a un collado justo encima del Ibón Perforao, vimos que delante nuestro había un largo nevero, aunque íbamos equipados con crampones y piolet y no nos hubiera costado mucho esfuerzo atravesarlo decidimos dejarlos en la mochila y cambiar de planes para practicar “slow mountain”.

Sobre el collado se aprecia al cima del Vignemale
Ibón Perforao y Punta del Puerto
Otra imagen de Punta del Puerto con el Baciás al fondo
Haciendo "slow mountain"
Así que bajamos tranquilamente a la orilla de los ibones por los lugares que no había nieve y nos quedamos un buen rato disfrutando del paisaje, almorzando y dejando pasar el tiempo sin más.
Luego descendimos al balneario por el mismo camino con la sensación de haber pasado un gran día de montaña incluso sin haber realizado los planes que llevábamos previstos.

Track de la excursión.