miércoles, 31 de julio de 2019

Pedaleando en el Canal del Garona

Llega el tiempo de vacaciones y con él la posibilidad de emprender proyectos que no se pueden afrontar a lo largo del año. Para este periodo estival habíamos preparado el descenso en bicicleta de los canales del Garona y del Midi.
Como punto de partida tomamos Burdeos, una ciudad que en las pocas horas que estuvimos no nos gustó mucho, la encontramos bastante sucia, ruidosa. No dudo que no tenga su encanto pero nosotros no supimos encontrarle atractivo.

Una de las calles del centro de Burdeos
Comienza el recorrido
Atravesamos los viñedos de los afamados caldos de esta región
Antigua infraestructura del ferrocarril
Uno de los principales problemas que encontramos fue que estábamos en medio de una ola de calor con temperaturas que rondaban los 40 grados, cuando cruzas los pirineos no te esperas ver los termómetros alcanzar estas cifras. El primer día teníamos una etapa entre Burdeos y La Reole. Transcurre por un bonito carril bici dedicado a Roger Lapéibe, ganador del tour de Francia en 1937. La primera parte nos protegía la sobra de un bonito bosque pero en la segunda, ya en las horas centrales del día, atravesaba grandes extensiones de cultivo a pleno sol. Como el calor era insoportable tuvimos que parar varias horas en Sauveterre-de-Guyenne para afrontar el último tramo al final de la tarde.

Infinidad de campos de cultivo
Girasoles hasta donde alcanza la vista
Antiguo molino
Un bonito Chateau al lado del camino
La segunda etapa entre La Reole y Agen discurre ya por el canal lateral del Garona. Una deliciosa ruta que circula cobijada por una infinita hilera de centenarios plataneros, en el canal pudimos ver navegando un montón de embarcaciones y cada pocos kilómetros esclusas para controlar la altura de las aguas. La parte final se nos hizo muy dura otra vez debido al calor. Una cosa que echamos en falta a lo largo del recorrido fueron las fuentes que inexplicablemente brillan por su ausencia. No exagero cuando digo que debido al fuerte calor en el agua que llevábamos en los bidones se podía hacer una bolsa de té. Otro de los motivos por lo que esta etapa nos resultó excesivamente exigente fueron los cerca de 80 km. que tuvimos que pedalear pero cuando planeamos el viaje nos fue imposible encontrar alojamiento para dejar la etapa en unos 60 km.

El río Garona a su paso por La Reole
Primera toma de contacto con el canal del Garona
Uno de los primeros barco que vimos
Plataneros centenarios
El sol intenta pasar entre las ramas
Carril bici bien asfaltado
Puente sobre el Garona a la entrada de Agen
La tercera jornada resulto la más corta, con un paisaje muy similar al del día anterior, los 46 km. que separaba Agen de Moissac fueron testigos de nuestro pedaleo. El corto recorrido nos vino bien para descansar y poder visitar Moissac, una encantadora población que cuenta con una bonita abadía románica del siglo XI y que es parada del camino de Santiago francés.

Hasta la vista Agen
Este lugar invita a pedalear
Uno de los innumerables puentes por los que pasamos
No todo va a ser bonito. Central nuclear de Golfech
Embarcación cruzando una esclusa
Entrada de la Abadía de San Pedro de Moissac
El último día de la primera parte de nuestra aventura nos dejó en Toulouse después de haber pedaleado durante 66 Km. Fue el primer día con una temperatura agradable y casi se podría decir que se nos quedaron cortos, si hubiéramos tenido esta temperatura en las jornadas anteriores hubiéramos disfrutado mucho más. Por la tarde aprovechamos para hacer una visita turística por la capital del departamento del Alto Garona, lo poco que pudimos ver nos gustó bastante más que Burdeos.

Abandonamos Moissac viendo su puerto fluvial
Plataneros, agua y barcos
El canal sobre el río
Otro antiguo molino
Entrada de la iglesia de Saint Sernin en Toulouse
Interior de Saint Sernin
El Garona a su paso por Toulouse
Con esto habíamos completado el Canal de Garona una ruta muy aconsejable para hacer cicloturismo, a partir de mañana afrontábamos el Canal du Midi.

Track de la primera etapa
Track de la segunda etapa
Track de la tercera etapa
Track de la cuarta etapa

sábado, 8 de junio de 2019

Los ibones de Brazato

Después de unos meses en los que he permanecido alejado del Pirineo ya tocaba volver a recorrer alguno de sus preciosos paisajes. Esta vez teníamos en mente subir al Pico Baciás siguiendo el trayecto de la Gr-11. Personalmente ya había recorrido este camino cuando realice la famosa ruta pirenaica hace 13 años pero me apetecía volver a descubrir un entorno que recordaba magnifico.

El balneario de Panticosa es el punto de partida de innumerables excursiones
Argualas, Algas y Garmo Negro
Al fondo los picos Brazato y Tablato
Bien temprano y con la temperatura bastante baja para estas alturas del año, comenzamos el ascenso por un camino cómodo de transitar pero siempre en constante subida. La visión del Argualas, Algas, Garmo Negro y Pondiellos alzándose sobre el balneario de Panticosa fue el decorado que teníamos de fondo durante toda la ascensión. Tranquilamente en unas dos horas alcanzamos el embalse de Brazato, que todavía se encontraba con grandes bloque de hielo flotando (se nota que a esta altura la primavera todavía no ha llegado).

El Embalse de Barzato
Otra imagen del embalse, esta vez desde la altura
Un pequeño ibón
Después de hacer unas fotos del lugar continuamos la ascensión por el lateral izquierdo del embalse. En unos minutos llegamos a un collado justo encima del Ibón Perforao, vimos que delante nuestro había un largo nevero, aunque íbamos equipados con crampones y piolet y no nos hubiera costado mucho esfuerzo atravesarlo decidimos dejarlos en la mochila y cambiar de planes para practicar “slow mountain”.

Sobre el collado se aprecia al cima del Vignemale
Ibón Perforao y Punta del Puerto
Otra imagen de Punta del Puerto con el Baciás al fondo
Haciendo "slow mountain"
Así que bajamos tranquilamente a la orilla de los ibones por los lugares que no había nieve y nos quedamos un buen rato disfrutando del paisaje, almorzando y dejando pasar el tiempo sin más.
Luego descendimos al balneario por el mismo camino con la sensación de haber pasado un gran día de montaña incluso sin haber realizado los planes que llevábamos previstos.

Track de la excursión.

lunes, 1 de abril de 2019

Un lugar con encanto. Barranco de la hoz

No hace falta ir al Pirineo o a la Sierra de Guara para encontrar bonitos parajes que recorrer, la geografía aragonesa está salpicada con numerosos puntos de interés y el pasado Sábado nos adentramos en uno de ellos.

Los primeros metros del camino
Una de las varias escaleras que nos encontraremos en le camino
Pasarelas sobre el río de la fuente del Berro
Pequeño salto de agua
No es Alquezar
Situado en la Sierra de Albarracín, el barranco de la Hoz, es uno de esos lugares que a partir de ahora no me cansare de recomendar. Partiendo de la localidad de Calomarde es una ruta asequible para toda la familia en la que recorreremos el fondo del barranco que está equipado con varias escaleras y pasarelas que bien nos podrían recordar a las de Alquezar.

¿A quien no le apetece pasar por aquí?
Otro tramo de pasarelas
Las ruinas de la vieja Tejería
Molino de las Pisadas
Pasaremos por varios molinos abandonados y llegaremos hasta la fuente del Berro donde nosotros nos dimos la vuelta (aunque esta la opción de seguir hasta Frías de Albarracín).

La grandeza de este bonito Barranco
Cueva de Covarratiñas
Otra vista aérea del barranco
Ya estamos llegando al final
Cañón de los Arcos
De regreso cruzamos el río a la altura del Molino de las Pisadas para tomar otro camino que nos permitirá ver el barranco desde lo alto que completara una excursión de por si espectacular.

Track de la excursión

domingo, 17 de marzo de 2019

El Espelunciecha con raquetas

Una de las excursiones invernales que todavía no habíamos podido hacer era la ascensión hasta el Ibón de Anayet, es corta y a estas alturas de este invierno con escasez de nieve el elemento blanco aquí suele estar asegurado.

Comenzamos a caminar
Una primera vista atras
En el barranco de Culivillas
Un esquiador de travesía disfrutando de su deporte
Salimos del aparcamiento Anayet en la estación de esquí de Formigal, comenzamos a caminar por el lateral de una de las pistas para no molestar a los esquiadores. Enseguida nos metimos en el barranco de Culivillas, por el que fuimos ascendiendo superando toda clase de pendientes. La verdad que se nota que esta es una de las rutas clásicas ya que había muchos excursionistas y esquiadores de travesía. Después de un buen rato llagamos al Collado de Anayet desde donde se podía ver la magnífica montaña que da nombre al lugar, también a nuestra derecha se divisaba entre las nubes el Midi d’Ossau.

Primera vista del Anayet
Mar con el Midi al fondo
El Garmo de Izas
Otra vista del Anayet, esta vez desde la cima del Espelunciecha
Para completar la jornada hicimos un rápido asalto a la cumbre del Espelunciecha (2398m.) son unos 180 metros más de desnivel en apenas 700m. pero merece la pena. Esta vez no tuvimos demasiada suerte ya que unas nubes bajas cubrían gran parte del paisaje pero lo que podíamos divisar era simplemente excepcional. Con la cima en bolsillo, el camino de retorno lo hicimos tranquilamente por el mismo recorrido por el que habíamos ascendido.


Con esta excursión seguramente guardaremos las raquetas hasta la temporada próxima. Este año poco las hemos podido utilizar.

Track de la excursión