lunes, 29 de octubre de 2012

Escocia, un viaje en fotos. Primera parte

Verano del 2009. Un país, una pareja ansiosa de conocer lugares nuevos, un coche de alquiler, un mapa de carreteras, una guía de viajes, una cámara de fotos, 9 días, decenas de ciudades, decenas de lagos, centenas de millas, mucha lluvia...

Glasgow

Catedral de Glasgow
Necrópolis
The Doulton Fountain

Torre de la Universidad
Plaza George
Kelvingrove Art Gallery and Museum
Estación Central
Glasgow Science Center y Glasgow Tower
Edimburgo

Calle Victoria
Catedral de St. Giles
Escupeme
The Royal Mile
Iglesia Tolbooth o The Hub
Castillo de Edimburgo
Ni todos los Españoles somos toreros, ni todos los Escoceses gaiteros
Tipica casa del casco viejo de Edimburgo
Casa de John Knox
Museo People's Story
Edificio del parlamento Escocés
Vista de Edimburgo desde Calton Hill con el monumento a Dugald Stewart en primer plano
Estatua a Bobby, un perro leal

lunes, 1 de octubre de 2012

Dinosaur Jr. apuesta por el cielo

De los discos que han caído en mis manos y han pasado por mis oídos en los últimos días el regreso de Dinosaur Jr. lo podría catalogar de notable.
Con “I bet on sky” J. Macis y Lou Barlow obviamente no inventan nada nuevo pero tiran de oficio para ofrecernos otro disco de gran calidad. Diez canciones en las que podemos encontrar su característico y contundente sonido, solos que rezuman electricidad y unas melodías acertadas que enganchan desde la primera escucha.
Sin duda estos tipos han encontrado la tecla y le han dado al piloto automático de hacer buenas canciones. Como muestra “Watch The Corners” primer singles del álbum.


lunes, 24 de septiembre de 2012

La maldición del Bisaurín

En bastantes ocasiones habíamos desestimado ascender hasta su cumbre debido al mal tiempo, a la cantidad de nieve, o simplemente por encontrarse con una nube incrustada en su cima. No importaba en cualquier momento podíamos intentarlo. Pero el año pasado realizando la senda de Camille definitivamente se nos quedo una espinita clavada, su ascenso hubiera significado la guinda a un pastel de por si sabroso. Con la ilusión de quitarnos esa espinita superando al fin el desnivel que nos llevase a su cumbre y con unas previsiones meteorológicas bastante buenas, el viernes por la tarde nos dirigimos al refugio de Gabardito donde hicimos noche. La mañana no pudo amanecer mejor, una temperatura agradable y algunas nubes sueltas que tenían pinta de disiparse conforme avanzase la jornada.

Lenito al amanecer

Caseta en el Plandaniz
Aunque el camino ya lo conocíamos no se nos hizo nada pesado. Los bonitos tonos que empieza a tener el bosque en este recién estrenado otoño, las primeras luces del amanecer, las vacas que nos encontramos en el Plandaniz, los caballos en el Plan de Dios te Salve y la preciosa silueta que dibujaba en el cielo nuestro objetivo hicieron que los mas de 600 metros de desnivel y las dos horas de camino hasta el collado del Foratón se nos pasaran en un suspiro. Repusimos algo de fuerzas con un pequeño almuerzo antes de emprender el asalto a la cumbre. Era un día perfecto, por fin íbamos a subir el Bisaurín. Comenzamos la dura ascensión por la arista y de repente el viento empezó a soplar fuertemente, las cuatro nubes que había en el cielo iban rozando con la cima y se quedaban pegadas alli. –Bueno, aun queda mucho ya se irán- pensé.

Pastando bajo la atenta mirada del Bisaurin
El objetivo
Collado del Foratón
Seguimos ganando altura entre los requiebros del camino y cada vez que mirábamos arriba el panorama estaba peor, el viento atraía más nubes y la visión empezaba a no ser nítida, en poco rato estábamos envueltos en una densa niebla. La temperatura empezó a bajar notablemente y nos tuvimos que abrigar rápidamente. Esta circunstancia hizo que una vez mas me diera cuenta de lo importante que es salir al monte bien preparado, ese peso de mas que llevamos en muchas ocasiones en nuestras mochilas es necesario ya que el clima en la montaña es muy traicionero. En nuestro ascenso nos encontramos con excursionistas que ya bajaban que nos decían que la cumbre estaba totalmente cubierta y que no habían podido ver nada. Todavía nos quedaba un poco para llegar y confiábamos en que las nubes se abrirían. Pero cuando llegamos a lo más alto, efectivamente no se veía nada. Estábamos algo decepcionados después del esfuerzo no obteníamos ninguna recompensa, con las ganas que le teníamos a esta montaña. Intentamos esperar un poco pero el aire y el frio eran muy molestos y decidimos emprender el descenso. Otra vez el Bisaurín nos había ganado, bueno más bien lo dejamos en un empate.

Aun hace buen día
Aunque podria ser cualquier sitio es la cima del Bisaurin
No soy muy partidario de repetir cumbres pero esta queda pendiente. A medida que descendíamos el cielo empezó a clarear y la nube se había ido de la cima, pero ya no era cuestión de volver a subir. Las personas que ascendieron entre 30 y 45 minutos después que nosotros pudieron disfrutar de lo que supongo serian unas excelentes vistas y un gran día de montaña, sin embargo para nosotros no lo fue. La decepción era aun mayor cuando de regreso al refugio de Gabardito echabas la vista atrás y veías la preciosa silueta que dibujada en el cielo el Bisaurín. La suerte que tantas veces ha estado de nuestro lado en multitud de excursiones hoy nos había sido esquiva. No todas nuestras aventuras montañeras nos van a salir bien.


Track de la ruta

miércoles, 22 de agosto de 2012

En los Alpes. Lago d’Arpy y Colle della Croce

Hoy es nuestro último día en el valle de Aosta, estos días habíamos visto y conocido bastantes lugares pero de la veintena de excursiones que tenía preparadas, por tiempo, solo habíamos podido hacer las que hasta ahora os he contado. Nos hubiera gustado ver el Cervino por su parte italiana, el valle de Valsavarenche en el Parque Nacional del Gran Paraíso, el lago de Place Moulin, acercarnos hasta el valle del Monte Rosa y alguna cosa mas, pero para despedirnos pensamos en una excursión relativamente corta y sencilla que nos recordase un poco lo que mas nos había gustado estos días.


Camino muy asequible
Nos decantamos por una circular que te lleva al lago d’Arpy y luego asciende al Colle della Croce. Salimos de Aosta y tras recorrer otra de esas carreteras típicas del Giro dejamos el coche en el Colle San Carlo. La subida hasta el lago es de apenas 92 metros de desnivel que se hacen por una cómoda pista que atraviesa un bosque. Al llegar al lago, le hicimos un par de fotos y apenas nos detuvimos para admirar su belleza (habíamos visto tantos lagos en Carros de Fuego que ya estábamos inmunizados).

Lago d'Arpy
Otra vista del lago d'Arpy
Dejamos la pista principal que te lleva al Lago de Pietra Rossa y tomamos la que salía e nuestra derecha para continuar subiendo. El camino deja de ser cómodo pero apenas entraña dificultad. Al cabo de unos cuarenta minutos llegamos al collado de la Croce, ante nosotros teníamos otra vez la visión del macizo del Monte Bianco y el Grandes Jorasses, por más que los habíamos visto estos días no dejaban de asombrarnos. Seguimos un poco hasta las ruinas de un cercano torreón, supongo por sus vistas este este lugar en el pasado sirvió de enclave militar.

Llegando al Colle dela Croce
Macizo del Mont Blanc
Mar apreciando la belleza del paisaje
Foto de moda. Saltado sobre las montañas
Almorzamos con la postal del Mont Blanc frente a nosotros mientras éramos conscientes que quizá pase mucho tiempo hasta que podamos volver a verla. Después de un rato, hacia un día realmente agradable y se estaba fenomenal alli, subimos a una pequeña colina que había en frente con una cruz en lo alto. Cercanas a esta había algunas ruinas mas. Había llegado la hora del descenso, lo hicimos por el mismo camino hasta llegar a una clara pista de bajada. En principio parecía bastante asequible, incluso vimos un ciclista subiendo, pero que al final había algún tramo estrecho y además se nos hizo algo larga. Quizá deberíamos haber subido por este lado primero y de vuelta haber parado en el Lago a descansar y a comernos el bocadillo.

¿Quien me lo iba a decir? Abrazando una cruz

Lago d'Arpy desde la altura
Quiero volver a los Alpes
Por la tarde nos acercamos a Courmayeur, una bonita ciudad a los pies del Monte Bianco ideal para el alpinista, el esquiador y el visitante con la cartera repleta.

Calle de Courmayeur
Asociasión de Guias de Croumayeur
Y hasta aquí nuestra primera visita a los Alpes, esperemos que no sea la ultima. Ahora ya sabemos lo que nos pueden ofrecer y que son demasiado extensos para conocerlos en su totalidad.

Track de la ruta

martes, 21 de agosto de 2012

En los Alpes. Refugio de Benevolo

Hoy hemos empezado algo mas tarde que los demás días, se nos han pegado un poco las sabanas, el cansancio nos esta haciendo mella. En nuestra hoja de ruta tenemos previsto visitar otro de los valles del Gran Paraíso el de Rhemes-Notre Dame. Conforme nos íbamos adentrando en él iba ganando en belleza. Y en los últimos kilómetros la silueta del Granta Perai dominaba todo el paisaje. Dejamos el coche en el aparcamiento de Thumel y empezamos a caminar por el último tramo de carretera asfaltada.

Empezamos a caminar con el Granta Perai a la vista
Mar haciendo fotos
Primer salto de agua del día
Antes de meternos en faena llenamos las botellas en una de las muchas fuentes que había en la zona. Como ha sido habitual estos días la pista esta muy marcada y estaba bastante transitada. No esperaba mucho de la excursión de hoy ya que la habíamos elegido porque estábamos cansados, era corta y parecía fácil pero la verdad que nos sorprendió mucho. Al poco de empezar el camino ya vimos la primera cascada de día. Un enorme salto de agua que caía decenas de metros bajo nuestros pies. Continuamos en dirección contraria el curso del rio para llegar a la segunda que tomaba sus aguas de algun punto indeterminado en las cumbres. Y algo más adelante la tercera, de aguas bravas y grises. La gran cantidad de cascadas hacían que la ausencia de sombra no fuese un problema.

Otra enorme cascada
Tercera cascada en el canino
Aguas grises
Continuamos por el camino que sale a la izquierda de esta para alcanzar la pista que en poco rato nos deja en el refugio de Benevolo. Nos sentamos en un banco a la sombra y mientras nos comíamos el almuerzo el cocinero del refugio, que sabía español, nos dio conversación, y mucha que tenía bastantes ganas de hablar. Entre tanto aun nos debatíamos si subir al lago Goletta que se encontraba a hora y media del refugio.

Campo de flores. Mar parece una mas
Refugio Benevolo

Desde donde estábamos veíamos perfectamente el camino y la gente que subía y bajaba, pero hacia tanto calor y estábamos tan hechos polvo que éramos inmunes al “no hay huevos”. Se dice que los ciclista siempre pasan un mal día en las grandes rondas y a nosotros nos había tocado hoy. Sabía que nos íbamos a arrepentir de no haberlo intentado. El lago debe ser bonito, se debe tener el Granta Perai en primer plano y además debe haber unas vistas fabulosas del Pointe de la Galise de 3343 metros, pero realmente estábamos sin fuerzas.

Pointe  de Galise
El camino que queda atras
Santi y el Granta Perai
Las pocas que teníamos las guardamos para regresar a Thumel. Allí, antes de volver al coche, paramos a tomar un refresco en un curioso refugio regentado por un cubano. Antes de volver al hotel a descansar visitamos el pequeño y coqueto Rhemes-Notre Dame.

Rhemes-Notre Dame

Quizá el día se nos había quedado algo corto pero aun así no había estado mal la jornada de descanso.

Track de la ruta