martes, 11 de agosto de 2020

Monte Perdido Extrem en tres días

El trekking del Monteperdido Xtrem es una recomendable ruta circular por el corazón del Pirineo que atraviesa los lugares más emblemáticos del mismo.

Subir el balcón de Pineta para ver el glaciar del Monteperdido y el Ibón de Marboré bien merece el esfuerzo, dormir en el refugio de Espuguttes mientras cae una fuerte tormenta sobre la Brecha de Roldan y el collado de Bujaruelo no tiene precio. Ver la Gran Cascada de Gavarnie mientras subes por las empinadas paredes de las Escaletes te llena de adrenalina, atravesar una vez más la Brecha siempre es un motivo de satisfacción. Contemplar el valle de Ordesa desde la altura al atardecer o con los primeros rayos de sol de la mañana es un regalo para la vista. Transitar por la faja de las olas con el Cañon de Añisclo cientos de metros más abajo es simplemente espectacular y descender el collado de Añisclo para terminar en Pineta es, por decirlo suavemente, insufrible pero después de todos los increíbles rincones recorridos se puede perdonar.

Día 1

Comenzamos
La cascada del Cinca
El ultimo tramo de ascensión al balcón de Pineta
Contemplando el horizonte
El glaciar del Monte Perdido y el Cilindro
Ibón de Marboré
Naturaleza en su máximo esplendor
Ultima mirada antes de adentrarnos en Francia
Refugio de Tucarroya
Terminando un descenso complicado
Circo d' Estaube
Desde el collado D'Alans
Llegando al Refugio de Espuguettes
Atardecer sobre el puerto de Bujaruelo
Día 2

Hasta la vista refugio de Espuguettes
Ya queda poco para ver la Gran Cascada
Circo de Gavarnie
Empezamos a subir
Las famosas "escaletes"
Continuamos ascendiendo
Nos acercamos a la Brecha
Bonito sitio para pastar
Un poco mas y casi estamos
La obras casi están terminadas
De vuelta a España
Las cadenas del paso de los sarrios
Cueva de Casterer
Volvemos a ver el Monte Perdido
Agua y montañas
El concurrido refugio de Goriz
Valle de Ordesa al atardecer
Día 3

A Goriz siempre se vuelve
Amanecer el el valle de Ordesa
Collado de Arrablo
Atravesamos una cascada en el camino
No se si quedarme con Ordesa o con el Cañón de Añisclo
Una brecha en la tierra
Contemplando el paisaje
Caminando por la faja de las olas
El Zucón
Atravesando las "temibles" cadenas
Descenso al abismo
Una mirada al camino recorrido
El valle de Pineta
Collado de Añisclo
Comenzamos el tedioso descenso
No todo iba a ser sufrir
Flor de nieve en la Faja Tormosa
Ultimas marcas de GR-11
Llegamos al final

sábado, 4 de julio de 2020

Los Ibones de Pecico y el puerto de Marcadau

El entorno del balneario de Panticosa ofrece grandes rutas de las que podríamos considerar como “5 estrellas”, entre ellas: tres miles asequibles como el Garmo Negro, el Argualas, el Algas y con un peldaño más de dificultad los Infiernos, también multitud de ibones como Brazatos, Bachimaña, Bramatuero, Arnales, Azules e incluso el más lejano Tebarray pero todavía tiene muchos otros lugares que merece la pena descubrir como los Ibones de Pecico destino de nuestra excursión de hoy.

Vista del Garmo Negro

Campanulas

Una de las cascadas del camino

Cerca de la cuesta del Fraile

Lo que más me sorprendió nada más llegas fue la cantidad de coches y gente que había alrededor del refugio de la Casa de Piedra, se nota que tras unos meses confinados el personal tiene ganas de naturaleza. El principio del camino es común hasta llegar al refugio de Bachimaña iremos ascendiendo entre bosque y pequeños saltos de agua aprovechando el frescor de la mañana, subiremos la cuesta del Fraile para llegar al mencionado refugio.

Vamos en buena dirección

Dejamos atrás el refugio de Bachimaña

La primavera llega mas tarde al Pirineo

Al fondo el macizo de los Infiernos

Nosotros iremos a la derecha

Desde aquí seguiremos por la izquierda del ibón de Bachimaña hasta dejarlo atrás. Algo más adelante cruzaremos un riachuelo que en estas fechas se encuentra rebosante de agua, con las botas algo húmedas nos encontraremos un cartel que nos indica que debemos cambiar de dirección hacia el puerto de Marcadau. Toca volver a ganar metros, pero de vez en cuando paramos a tomarnos un respiro y echamos la vista atrás para ver la bonita imagen que deja el Ibón de Bachimaña con su isla en medio.

Vista aérea del Ibon de Bachimaña

El bonito Ibón de la canal de Pecico

Todavía queda bastante nieve

Muy cerca ya de los Pecicos nos encontramos algún tramo con nieve que atravesaremos con precaución. Andábamos preocupados sorteando los neveros cuando en una vuelta del camino nos encontramos con el bonito Ibón de la canal de Pecico. Hicimos algunas fotos para después seguir ascendiendo hasta el puerto de Marcadau. Este fue el lugar más alto al que llegamos hoy ya que enseguida nos dirigimos al embalse de Pecico. En sus orillas nos comimos el bocadillo mientras contemplábamos el hermoso paisaje.

Puerto de Marcadau

Embalse de Pecico

Cualquier lugar es mas bonito con Mar

Empezamos el regreso

Nos hubiera gustado continuar hasta los pequeños ibones que hay algo más arriba pero había mucha nieve en el lateral y decidimos no intentarlo.
El descenso lo hicimos por el mismo camino pero se nos hizo algo duro ya que hacia demasiado calor y el tipo de terreno no es el más adecuado para avanzar con velocidad, aun así la valoración de la jornada es muy positiva.

Track de la excursión

domingo, 21 de junio de 2020

De vuelta a la montaña. Castillo de Acher

¡Por fin! Después de un invierno con poca nieve y clima adverso y un estado de alarma que nos ha mantenido confinados primero en casa y luego en nuestra provincia, ha llegado el día que hemos podido volver al Pirineo.

Han pasado más de seis meses y quizá para la primera excursión de año subir al Castillo de Acher con sus 1200 metros de desnivel es algo ambicioso pero las ganas nos han podido.

Nuestro objetivo

Este es el camino

Los encantos del bosque

Barranco de Espata

El camino comienza junto al parque de tirolinas de la selva de Oza. La primera parte transcurre en constante subida atravesando el frondoso bosque, pasamos el barranco de Espata en el que al fondo pudimos divisar un bonito salto de agua. Superado el bosque y sin dejar de ascender, llegamos a una zona herbosa en la que se puede divisar el contorno que dibujan sobre el cielo el Chipeta, Petraficha y Quimboa. A la derecha en sentido de la ascensión las vistas también eran fantásticas ya que las formaciones de roca que forman las paredes de este “mini” valle son realmente espectaculares.

El inconfundible Chipeta

Cualquier ricón del camino tiene su encanto

Bonitas paredes

Ya estamos cerca

Continuamos nuestro camino hasta llegar a la parte que podríamos considerar más complicada, un canchal de piedras sueltas que termina en una canal. Con algo de sobrealiento llegamos a un collado donde podíamos contemplar la caracterizas formaciones por las que es conocido este pico. Al fondo quedaba la cima a la que se accede rodeando por un lateral derecho.

¡Vaya subidita!

Espectaculares formaciones rocosas

Otra vista

La parte final de la ascensión

Las nubes que nos habían estado acompañando toda la ascensión nos impidieron disfrutar de las vistas al 100% pero aun así estuvimos un buen rato en la cumbre, hacía tiempo que no disfrutábamos de estos momentos y la verdad que los habíamos echado de menos. Pensaba que seriamos de los pocos que subiríamos hoy al Castillo de Acher, pero en el rato que estuvimos en la cima al menos nos juntamos con una docena de montañeros.

En la cima

Aun sin vistas ha sido una ascensión de 10

El descenso lo hicimos tranquilamente por el mismo camino disfrutando otra vez de nuestra querida montaña.

Track de la excursión

martes, 19 de mayo de 2020

El último baile

Hace un rato he terminado de ver el último capítulo de “The Last Dance”, la serie documental que cuenta la temporada de 1998 de los Chicago Bulls y a la postre la última de un equipo que marco una época. Aunque la mayoría de los detalles ya los conocía no ha dejado de sorprenderme, sobre todo el ver las imágenes desde dentro, hay que recordar que hace 22 años no existía la inmediatez de internet.

El documental muestra los entresijos de aquella temporada y hace un repaso a como evoluciona el equipo desde la llagada del mítico 23 a la franquicia hasta convertirse en el equipo que dominó la NBA durante varios años. También muestra la grandeza de estos jugadores y se detiene sin pudor en su lado oscuro, sobre todo el de su máxima estrella, un Michael Jordan con una única obsesión: ganar y que no duda en humillar a sus rivales o a sus propios compañeros para logar su objetivo al que llega con un nivel de autoexigencia y automotivación que roza lo enfermizo, además tenemos su consabida adicción al juego o la nada recomendable afición, sobre todo para un deportista, de fumarse un habano antes de los partidos. También tenemos a un Pippen con alguna pataleta infantil o a un Rodman que es un alma libre que necesita evadirse entre partido y partido. Pero sobre todos ellos destaca la figura de Phil Jackson un entrenador que supo controlar todos estos egos para hacer un equipo campeón.

La verdad que en los últimos años veo menos baloncesto, pero quitando la Selección Española, no he disfrutado más viendo jugar al basket que con aquellos Bulls, para mí, el mejor equipo que ha pisado un parquet y sobre todo a Jordan, la perfección hecha jugador de baloncesto.

Quizá la nostalgia nos hace creer que cualquier tiempo pasado fue mejor, pero en este caso la afirmación es cierta y más viendo en lo que se ha convertido el baloncesto actual de la NBA. Un baloncesto en el que la palabra defensa ha desaparecido, en el que predomina el poderío físico sobre la técnica y en la que la mayoría de sus figuras solo miran sus estadísticas personales y carecen de un liderazgo y carisma hasta niveles preocupantes.

En defectiva ya seas aficionado el deporte de la canasta o simplemente aficionado al deporte en general aquí tenéis un documental más que recomendable.


sábado, 15 de febrero de 2020

Conciertos en blanco y negro

Parece increíble, pero pese a la atractiva programación que la sala Rock’n Blues ofrece mes tras mes todavía no me había pasado a disfrutar de alguno de los conciertos que de manera gratuita allí se ofrecen.
Para solventarlo esta semana he asistido por partida doble. El miércoles para ver a los californianos Gospelbeah y el viernes a los canadienses Bywater Call.
Como viene siendo habitual en los últimos tiempos, asistí con la cámara de fotos para intentar capturar alguno de esos momentos mágicos que se producen en cada actuación. La luz rojiza de la sala me resulto ideal para “juguetear” con la fotografía en blanco y negro.

Los Gospelbeach nos dejaron su propuesta de rock con matices psicodélicos y aunque me esperaba algo más de ellos (demasiadas pausas entre canción y canción) nos ofrecieron a los allí presentes una buena actuación.

Brent Rademaker voz y guitarra de Gospelbeach
Sacando lo mejor de la SG
Los enérgicos teclados fueron de lo mejor de la actuación
En segundo plano del escenario pero en el primero en lo musical
Desde California: Gospelbeach

Bywater Call me dejaron mejor sabor ya que la voz con alma negra de su cantante y una mas que excelente banda llenaron la Rock’n Blues de soul y funk a partes iguales.

Esas magistrales manos llenaban las canciones de la magia que les hacia falta
Una banda de primera división
Un batería de gran pegada
Sutil y efectivo
Voz y entregada a partes iguales
No os podéis imaginar lo bien que sonaba esa trompeta
Completado con un vigoroso "saxo" formaban una sección de viento sobresaliente