lunes, 18 de julio de 2016

Vuelta al Musales

La mayoría de las veces que he empezado una excursión en el embalse de la Sarra ha sido en dirección Ibón de Respumoso. Pero hoy tomaríamos el camino opuesto, empezamos la marcha por la pista que sale desde la presa. Nuestro objetivo era el Pico Musales, según se comenta uno de los mejores miradores del Pirineo.

Embalse de la Sarra
Acortando
Lirio
Sierra de la Partacua y Peña Foratata
Como la pista es bastante aburrida enseguida la dejamos para tomar los atajos que la van cortando. Tras unos cuantos cortes en uno nos despistamos un poco y tuvimos que volver unos metros sobre nuestros pasos. Pasada una hora de excursión llegamos a una caseta que según tengo entendido es un repetidor de televisión. Seguimos un poco más por la pista y volvimos a tomar otro desvío que en unos 10 minutos nos llevaría a las orillas del Ibonciecho.

Caseta ¿Ocupada?
En las orillas del Ibonciecho
Ibonciecho, Sallent de Gallego y Sierra de la Partacua
Subiendo al ritmo de Elena
Nos tomamos un primer respiro y un pequeño tentempié, incluso alguno se dio un rápido chapuzón. Volvimos al camino, teníamos por delante casi una hora de fuerte ascenso que hicimos con calma superando las continuas lazadas del camino. De vez en cuando parábamos a tomar aire y a contemplar las vistas que caen hacia Sallent de Gallego y las que muestran La Sierra de la Partacua en toda su extensión. Al final llegamos al collado de Musales desde donde se tiene una magnifica visión de circo de Piedrafita pero no nos detuvimos mucho ya que subiendo por la cresta que teníamos a mano izquierda en apenas 5 minutos estaríamos en la cima del Musales.

Cresteando a la cima
Circo de Piedrafita
Luna no insistas que el bocadillo es solo mio
Uno de los mejores miradores del Pirineo
Sus 2653m. pueden parecer modestos, sobre todo si se compara con sus vecinos, pero en compensación tiene una sobresaliente vista de 360º que en pocos lugares se puede encontrar. En la cima de esta privilegiada montaña nos comimos el almuerzo. Se estaba tan a gusto allí que nos hubiéramos quedado un rato más pero todavía nos quedaba medio recorrido. Bajamos de nuevo al collado para dirigir nuestros pasos al Ibón de Respumoso. Primero hicimos un pequeño destrepe para luego adentrarnos por un terreno algo suelto. En el camino nos encontramos con dos pequeños ibones que invitaban al baño, los más osados enseguida se zambulleron en sus gélidas aguas y los demás no tardamos en seguirles. Estas piscinas naturales decoradas con los reflejos del Balaitus no se pueden desaprovechar y más un día de calor como el de hoy.

Baño en piscinas naturales
Con el frescor en la piel seguimos bajando por un cómodo camino hasta las orillas de Respumoso. Nunca había pasado por esta margen del embalse y la verdad que me pareció preciosa. Pasamos la presa, ahora tocaba bajar hasta el embalse de la Sarra por el barranco de Aguas Limpias, no sé si es que la mayoría de las veces cojo este camino de vuelta y cuando estoy cansado pero siempre he dicho que este tramo es tan bonito como ingrato, no es cómodo de bajar, además es largo y da la sensación que nunca llegas al final.

Embalse de Respumoso desde la presa
Cualquier lugar es bueno para una iglesia
Presa de Respumoso
Comienzo del ingrato descenso
Después de casi dos horas de descenso llegamos a la Sarra donde nos tomamos un merecido refrigerio en ese bar que tan estratégicamente está colocado. Entre refrescos, cervezas y algún helado pusimos fin a otra gran excursión de los Bisaurines.

Track de la excursión

domingo, 26 de junio de 2016

Barranco Oscuros de Balcés

Aunque la primera idea era realizar el exigente barranco del Mascún su mejor época (finales de Abril y Mayo) ya ha pasado. Bien aconsejados por Manuel, nuestro guía de barrancos, decidimos hacer los Oscuros del Balcés, bastante más asequible y familiar.
La verdad que fue una jornada inolvidable llena de diversión, aventura y emociones en un entorno de gran belleza. El año que viene, sin duda, volveremos a la Sierra de Guara


sábado, 11 de junio de 2016

Más vale tarde… El ibón de Acherito

Hay veces que empeñado en subir a las cumbres más altas o en descubrir nuevos paisajes me he olvido de esos lugares que están relativamente cerca, que albergan una gran belleza y, sobre todo, que no deberían faltar en la piernas de cualquier excursionista. Eso es lo que me había pasado con el Ibón de Acherito que hasta ahora nunca había encontrado el momento adecuado para visitar sus aguas.

Muuuuuy buenos días
El Chipeta
Primavera mix
En el barranco de Acherito
Dejamos el coche en el corral de la Mina a la entrada de Guarrinza. Como casi siempre por hacer el recorrido algo más interesante tomamos una ruta circular aunque más larga. Nuestros pasos se dirigieron hacia el barranco de Acherito. La mañana había salido soleada pero algo fresca, sin embargo este barranco debe tener un micro clima especial y al poco de caminar por el ya notábamos la agradable temperatura de la primavera.

Estaba todo precioso salpicado por miles de flores como corresponde con esta estación pero la vista se nos iba a nuestra derecha, donde destacaba la característica silueta del Chipeta, y al frente, donde se encontraba el omnipresente Mallo del Acherito. Conforme el barranco iba girando a la derecha pudimos ver la punta de una de las agujas de Ansabere, parecía que hoy podía ser el día que al fin las viésemos con claridad.

La silueta del Chipeta
Mallo del Acherito y una aguja de Ansabere
Bonito circo
Caseta pastoral
Tras un ratillo ascendiendo llegamos a una cabaña que se encuentra en un bonito circo que forman los picos Gamueta, Chinebral y el mismo Acherito. En este punto dimos un giro a nuestra derecha para seguir el claro camino. Por desgracia nos percatamos como el tiempo estaba cambiando, el viento empezaba a soplar fuerte y unas cuantas nubes estaban pintando de gris el cielo. De momento no nos preocupó mucho ya que ahora el camino asciende con decisión y teníamos que estar centrados en nuestros pasos. A mitad de ascensión nos encontramos con un rebaño de sarrios, nos vino bien ya que mientras observamos como corrían ágilmente ladera arriba tomamos algo de aliento. Poco a poco el ascenso se va suavizando y al girar un pequeño montículo por fin vimos el Ibón de Acherito.

Ibón de Acherio
Tampoco hubo suerte esta vez
De vuelta al ibón
Descansamos un poco y nos hicimos unas cuantas fotos pero como somos de culo inquieto y pese a que el cielo cada vez tenia peor pinta decidimos continuar un poco con la intención de ver las malditas (para nosotros) Agujas de Ansabere. Seguimos por una senda que asciende por el lateral del ibón. Después de unos 20 minutos caminado subimos a un montículo desde donde se supone que se debería tener un buen plano de las puntiagudas formaciones rocosas pero fue un esfuerzo sin recompensa, por tercera vez nos quedamos sin ver las famosas agujas. Algo decepcionados regresamos a las orillas del ibón, esta vez aprovechamos para descansar, comer algo y sobre todo disfrutar del espectacular entorno.

La foto del día
Regresando
Unas cervecitas para finalizar la jornada
Después de estar algo más de una hora emprendimos el regreso, bajamos por el camino tradicional que para mi gusto es un auténtico machaca rodillas, no tiene ninguna dificultad técnica pero el gran desnivel a descender hizo que mis articulaciones se resintiesen. Calculo que nos costaría hora y media volver al refugio de la mina para dar por concluida la excursión de hoy, ya podíamos apuntar en nuestra agenda montañera el Ibón de Acherito

Track de la excusión

sábado, 21 de mayo de 2016

Recorriendo el Chemin de la Mature

Hace varios años que tenía apuntada en mi agenda de excursiones a realizar esta pequeña ruta pero nunca había encontrado el momento apropiado para realizarla, incluso hace un par de semanas el club de montaña “Lo Bisaurin” tenía este recorrido programado pero la inestabilidad meteorológica hizo que me quedase en casa, ellos son más valientes y la hicieron.

Comenzamos
Casa al lado del camino
Vértigo
Este sábado pintaba soleado así que sin pensarlo mucho pusimos rumbo al Pirineo. Pasamos el túnel del Somport y con ello la frontera, dejamos atrás Urdos, el primer pueblo en territorio francés y a uno dos kilómetros tomamos una pequeña carretera, a un lado de esta hay un pequeño aparcamiento para unos 6 coches, como solemos ser madrugadores teníamos un hueco para nuestro. Justo en este lugar sale el camino que desde el primer momento tiene clara tendencia ascendente.

Fort du Portalet
El camino es bastante ancho...
...y empinado
En unos 15 minutos estábamos en la entrada del famoso balcón escavado en la roca, la verdad que la altura sobre el Cañón de Sescoué impresiona, al otro lado del barranco se encuentra el Fort du Portalet. Ansiosos por descubrir todos los rincones de este histórico lugar seguimos avanzando, el camino no da ningún respiro y aunque la altura es considerable en ningún momento se tiene sensación de peligro.

Granja de Perry
En el hayedo
Desvío
A pesar que nos costó algo más de lo pensábamos en un giro del camino habíamos terminado la zona escavada en la roca, se nos había hecho algo corta pero esta excursión todavía tenía varias sorpresas esperando. La primera la granja de Perry, un par de casas que se encuentran en un precioso prado. Después nos adentramos en un agradable hayedo, en poco rato habíamos cambiado tres veces de paisaje. Algo más adelante nos encontramos con el cartel de desvío, antes de tomar este, seguimos hasta un cercano puente. La verdad que estos 200 metros de más merecieron la pena, el agua del deshielo que baja en estas fechas convierten cualquier río pirenaico en un espectáculo.

Por 200m. no nos íbamos a perder esto
Espectáculo acuático
Volvimos sobre nuestros pasos para, ahora sí, para tomar el desvío. Tras una corta pero fuerte subida el camino giro bruscamente a la izquierda, ya no ganábamos altura y poco a poco salimos del bosque. Llegamos a otra pradera donde nos encontramos con otros excursionistas que estaban comiendo, descansado o simplemente tomando el sol. Ciertamente era un sitio acogedor y con unas vistas preciosas. Desde aquí vimos la vertiente norte del Aspe lo que se convirtió para mí gusto en la imagen del día.

Cerca del collado de Arras
La imagen del día
Aprovechamos el magnífico escenario en el que nos encontrábamos y también sacamos nuestros bocadillos. Después de un buen rato de descanso continuamos hasta llegar al Collado de Arras, en este punto comienza el descenso. Quizá este es el tramo que menos nos gustó ya que es una larga e ingrata bajada por un camino en ocasiones muy erosionado.

Comienza el ingrato descenso
Podéis hacer el Chemin subidos a mis espaldas
Del vuelta al fondo del valle
Al final llegamos a la carretera por la que caminamos alrededor de un kilómetro para llegar a lugar de inicio.
Hemos tardado varios años en venir hasta aquí pero al final puedo decir que todos los comentarios sobre la belleza de este lugar eran fundados y que se trata de un recorrido altamente recomendable.

Track de la excusión

domingo, 15 de mayo de 2016

Salto de Roldán (Peña San Miguel)

Ya teníamos ganas de salir al monte y de volver a tener contacto con la naturaleza, un final de invierno y principio de primavera bastante inestable han hecho que tuviéramos que aplazar un par de excursiones que teníamos previstas. Como hace más de dos meses que nuestras piernas no se mueven por este tipo de terrenos lo mejor para empezar es hacer una ruta corta y sencilla. Como siempre comento la Sierra de Guara está llena de este tipo de recorridos y es lo que más a mano tenemos desde Zaragoza. Para hoy nos decantamos por la Peña San Miguel una pequeña ascensión con una gran recompensa.

Viaje en el tiempo a principio del siglo XX
Los tesoros del camino
Santa Eulalia de la Peña
Ya vemos a lo lejos la Peña San Miguel (1124m.)
Dejamos el coche en la localidad de Santa Eulalia de la Peña, de una calle sin asfaltar sale el recorrido, una pequeña senda nos llevara en una media hora a un mirador desde donde vimos el famoso Salto de Roldán, formado por las peñas Amán y San Miguel. Viendo la distancia que hay entre las dos peñas uno se pregunta qué clase de caballo tenia Roldan para dar tan increíble salto, aunque pensando que este tipo fue el que también abrió una brecha con su espada en los pirineos para ver su país antes de morir, uno supone que estos eran los superhéroes que tenían por allá en el siglo IX.

Salto de Roldan
Hacia la cima
Empieza lo divertido
Stairway to heaven
Continuamos hasta llegar al aparcamiento que hay en la base de la peña (la carretera llega hasta aquí, si alguien quiere hacer una rápida ascensión tiene la posibilidad de hacerlo) Para facilitar su ascenso la peña está equipada con un par de tramos de escaleras, no resultan muy complicados si se está habituado a las alturas, aun así también hay una sirga por si alguien quiere asegurarse con arnés. Superado este pequeño tramo que pone el toque de adrenalina a la ascensión llegamos a la cima. Allí hay unas ruinas que pertenecían a la ermita de San Miguel, pero lo más interesante se encuentra en el horizonte, un paisaje que en sus 360º se muestra espectacular.

Hasta donde alcanza la vista
Restos de la ermita de San Miguel
Peña Amán (1123m.)
Mientras los buitres volaban muy cerca de nuestras cabezas contemplamos el contraste que hay entre la planicie de la Hoya de Huesca al sur y las montañas pirenaicas al norte pasando por el peculiar contorno de la Sierra de Guara en cuyos límites nos encontrábamos.

Siempre que puedo evitar volver por el mismo camino de ida lo hago. Esta vez, cuando preparaba la excursión en casa, vi que detrás de Santa Eulalia había unos antiguos pozos de nieve que podían ser interesantes de visitar. Aunque esta vez me equivoque, seguimos una larga y aburrida pista que apenas aportaba nada a lo ya visto para luego meternos monte a través entre bojes, carrascas y erizones. Menos mal que llevaba el GPS y sabía en qué dirección avanzar que si no lo más fácil hubiera sido que nos perdiésemos.

Mirando hacia la zona del embalse de Cienfuens
Pozo de nieve de Lapinosa
Pinturas rupestres cumpliendo condena
De regreso a Santolarieta
Después de ver el pozo de hielo de Lapinosa volvimos al pueblo por el camino normal pasando por una pequeña pintura rupestre. La verdad que me sorprendió, para mal, lo descuidado que se encuentra esté PR. La vegetación se está comiendo el camino y en varios momentos tuvimos que pasar por en medio de algún arbusto, supongo que en estos primeros compases de la primavera el equipo forestal que se encarga de mantener los PR estará a tope de trabajo.
Resumiendo una primera parte de excusión muy interesante y la segunda, para mi gusto, no tanto.

Track del recorrido